martes, 20 de agosto de 2013

Enseñan a niños musulmanes odiar judíos y cristianos

En campamentos de verano para los niños musulmanes realizado en Gaza y Cisjordania, o como prefieren llamarlo: Palestina.Patrocinado por los fondos de las Naciones Unidas, los niños y niñas que participan de ellas ha recibido un curso infantil guerrillero. Aunque no aprenden a manejar las armas, todo gira en torno a las enseñanzas de"recuperar sus tierras" por medio de la violencia, el martirio y la jihad (Guerra Santa).


La Agencia de Socorro y Obras Públicas de las Naciones Unidas para Refugiados Palestinos en el Cercano Oriente (UNRWA) es el patrocinador de estos programas, que han producido un cortometraje llamado: "Campamento Yihad", donde muestran estas actividades en estos lugares, según la denuncia hecha por el Centro de Política para Oriente Medio Nahum Bedein.


El material se transmitió en el canal 2 de Israel esta semana, generando una ola de protestas. El nombre oficial del campamento es "La paz empieza aquí", pero lo que se ve son las enseñanzas de odio.


Shahed Arja, una chica que asitió al campamento de UNRWA en Gaza, dijo: "este campamento de verano nos enseña que debemos liberar a Palestina".


Ahmad Souje, uno de los maestros en el campamento, dice: "La única alternativa para realizar el "derecho de retorno" es sangre por sangre, ojo por ojo. De la misma manera como nos expulsaron, vamos a expulsarlos."


Como un cuento infantil, los niños escuchan sobre un grupo de muchachos que jugaron en sus hogares hasta 1948, cuando fueron atacados por un lobo hambriento."¿Quién es el lobo? los niños responden: Los judíos! ¿No es cierto que los judíos son el lobo? ¿Qué hicieron los judíos con nosotros? Nos echaron. Ellos mataron a tiros a nuestras familias", dijo uno de los adultos en el grupo de alumnos.


Uno de ellos grita: "Nuestras armas acelerarán nuestro derecho al retorno". La chica Tayma dice: "Vamos a derrotar a los judíos... Ellos y los cristianos son unos infieles. Ellos no aman a Dios y no adoran al Dios. Y nos odian. ”


El chico Wasim Abu Shaban dice, "Tengo que volver a mi tierra y recuperarla. Este es mi derecho ".



En las clases de Artes aprenden a dibujar el mapa de Palestina, pero una versión que cubre todo el territorio de Israel. Uno de los maestros, dice: "volvemos a nuestros pueblos, con poder y honor. Con la ayuda de Dios y nuestra propia fuerza, vamos a luchar. Y con la educación y la Jihad volveremos ".


Fuente: The Blaze, Gospel Prime

Rebeldes sirios atacan aldea cristiana y asesinan a toda su población

SIRIA.- Rebeldes armados atacaron una aldea cristiana en el oeste de Siria, en la provincia de Homs, matando a todos sus residentes cristianos.


Al-Duvair, un poblado cristiano a las afueras de Homs cerca de la frontera con el Líbano, fue atacado por rebeldes armados afiliados al Ejército Libre Sirio, dando lugar a una masacre de todos sus residentes civiles, entre ellos mujeres y niños, según publica la agencia Abna en su sitio abna.ir.


Sin embargo, el ejército sirio intervino y mató a decenas de terroristas durante fuertes enfrentamientos que todavía se están dando en la aldea.


Los ataques y crímenes de los rebeldes armados en el pueblo de al-Duvair se produjo después de que sufrieran graves derrotas en la ciudad de al-Qusseir que casi ha sido liberada por el ejército sirio a excepción de algunos distritos.


Siria ha estado experimentando disturbios desde marzo de 2011 con ataques organizados por bandas bien armadas contra las fuerzas de la policía y los guardias fronterizos sirios siendo reportados en todo el país.


Cientos de personas, entre ellas miembros de las fuerzas de seguridad, han sido asesinados, cuando algunas manifestaciones de protestas se convirtieron en enfrentamientos armados.


El gobierno culpa a los proscritos, los saboteadores y los grupos terroristas armados de la muerte, haciendo hincapié en que el malestar está siendo orquestado desde el exterior.

Nueva ley en Alemania reconoce el “tercer género”

Alemania se convertirá en el primer país europeo en permitir que en los certificados de nacimiento figure un ‘tercer género’, además de los tradicionales ‘hombre’ y ‘mujer’.


El Gobierno implementaría una reforma para que los ciudadanos puedan figurar con “sexo indeterminado” en su documento en aquellos casos en que sea difícil de determinar. Además, se excluirá cualquier denominación que “encasille” a los recién nacidos como ‘hermafrodita’ o ‘intersexual’, informa El Mundo.


La nueva ley entraría en vigor el 1 de noviembre como parte de una decisión del Tribunal Constitucional que establece que siempre que una persona “sienta profundamente” que pertenece a un determinado género, tienen el derecho personal de elegir la forma en que legalmente se identifican a sí mismos.


La ministra de Justicia, Sabine Leuthheusser-Schnarrenberger, dijo que la decisión tendrá repercusiones profundas y requerirá de una “reforma integral” de todos los documentos emitidos por el Estado.


La designación del “tercer género” también tendrá un efecto en las leyes matrimoniales. A partir de ahora, solo hombres y mujeres pueden casarse legalmente en el país. Las parejas homosexuales pueden entrar en una asociación civil y no se contemplan las uniones entre otros géneros.


Alemania es el primer país europeo en aplicar dicha legislación, aunque los australianos permiten a los ciudadanos definir el género que figura en sus pasaportes como ‘X’ desde 2011. Nueva Zelanda hizo lo mismo el año pasado. Activistas de ambos países dicen que la legislación ha contribuido a frenar la discriminación contra los transexuales y las personas de género indeterminado. RT,

lunes, 19 de agosto de 2013

Instalan una cabina telefónica para "hablar con Dios" en Uruguay

Se ha instalado una cabina telefónica en la Plaza Independencia de la ciudad de Montevideo: "para hablar con Dios".


La cabina de color rojo, similar a las que operan en algunos países de Europa, fue ubicada en el centro de la capital uruguaya por parte de la Articulación regional de organizaciones de la sociedad civil Cairo+20, en el contexto de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo para América Latina y el Caribe que se realizó en Montevideo.


Aún sin conexión eléctrica, la cabina guarda indicaciones de funcionamiento, por ejemplo la invitación a dejar "mensajes gratis con sólo apretar un botón" –dirigidos a Dios- y la promesa de que estos llegarán "en menos de 24 horas".


Carteles como "Habla con Dios" o "Comunícate directamente con él. Sin intermediarios" o "Contra los fundamentalismos. Tu boca es fundamental", se ubican en los costados de la cabina de corte inglés que ha llamado la atención de los primeros transeúntes montevideanos que transitan rumbo a la Ciudad Vieja, el corazón económico de la ciudad.


"¿Tienes una reclamación, una sugerencia, una consulta para hacerle a Dios? Deja tu mensaje gratis, con solo apretar un botón. Todos los mensajes serán recibidos en menos de 24 horas. Que Dios de oiga. ¡Buena suerte!",se agrega.


La Articulación Regional de Organizaciones de la Sociedad Civil de América Latina y el Caribe hacia Cairo + 20 coordina la participación de la sociedad civil en la I Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo de América Latina y el Caribe que finalizó el 15 de agosto en Montevideo

Cada vez más pastores utilizan una Biblia digital

Los pastores siempre suelen decir: “Abramos juntos la Biblia en...”, esta puede ser una frase que vaya dejando paso a “Inicien la aplicación en el libro de...”. Porque según un estudio realizado por el Grupo Barna, los dispositivos digitales están ganándole terreno a los libros tradicionales en la iglesia.


La tendencia actual apunta a que uno de cada cuatro estadounidenses posee un lector digital o un tablet. En el sector del liderazgo cristiano, la estadística se dispara hasta cuatro de cada diez pastores, casi la mitad, que utilizan a menudo esta herramienta para la lectura o estudio.


Son varias las ventajas que ofrece el libro digital para las congregaciones, según explica Bill Lohr, del ministerio La Fe Viene por el Oír (Faith Comes By Hearing) que crearon la aplicación Bible.is, una de las más descargadas sobre la Biblia a nivel mundial.


“Las estadísticas no están diciendo que el libro en papel vaya a desaparecer. Aquí en Estados Unidos tenemos más de 4 biblias de promedio por hogar. Pero hay muchos lugares en el mundo donde la lectura real no es algo que se pueda hacer”, explica Lohr, que defiende la oportunidad de la aplicación que no sólo cuenta con la Biblia escrita sino también en audio con más de 740 idiomas.


“Lo bueno de las aplicaciones es que permiten conectarte online y tener así acceso tanto al texto como al audio o aún a algunos vídeos disponibles”, añade Lohr.


De hecho aún en los países más pobres se puede tener acceso a teléfonos de última generación. Se calcula que para 2015 habrá en el mundo cinco mil millones de dispositivos, y dos tercios de la población mundial tendrá acceso a ellos.


Una de las iglesias que más rápido reaccionó a la expansión tecnológica fue LifeChurch.tv, que desarrolló la aplicación La Biblia (Youversion) y ofrece de forma gratuita no sólo decenas de versiones, sino también planes de lectura o pasajes en audio.


Bobby Grunewald, el pastor que está detrás de la idea de la aplicación bíblica, comenta cómo entendió que era necesario lanzar esta aplicación de forma gratuita. “Tenemos una generación que no puede entender siquiera el pago de 99 centavos por una canción que les gusta, así que es difícil pretender que quieran pagar uno 20 dólares por un libro que no entienden”, dice Grunewald.


Youversion hizo su aparición en 2008 en la App Store de Apple. Su sencillo interfaz y el que contase con varias traducciones ayudó a su difusión y crecimiento. Recientemente han superado las 100 millones de descargas a nivel mundial y su uso es cada vez más natural en las reuniones de cualquier iglesia.

domingo, 18 de agosto de 2013

Islamistas queman y saquean 49 iglesias cristianas en Egipto

La lista de iglesias e instituciones cristianas (ortodoxas, católicas y protestantes) que han sido quemadas o asaltadas en Egipto estos últimos días de violencia alcanzan casi la cincuentena, según aseguró hoy el portavoz católico padre Rafic Greiche.


Se trata de 49 iglesias quemadas y decenas de asaltos a instituciones, monasterios, escuelas y tiendas de cristianos desde Suez a Minya, de Sohag a Assuit.


Según declaraciones del obispo de Giza, Antonius Aziz Muna, a Radio Vaticano los autores de estos ataques son los Hermanos Musulmanes, que según dijo, están ligados a la organización terrorista Al Quaeda, y a la palestina de Hamás.


El obispo añadió que los Hermanos Musulmanes piensan que atacando a las iglesias, «los cristianos entrarán en conflicto con el Gobierno y con el ejército y quieren por tanto, extender los desórdenes en todo el país».


Sin embargo, Aziz dijo que los cristianos son conscientes de que «hay que pagar un precio para aislar a estas facciones» que no tienen ninguna fuerza ni experiencia política.


«La fuerza que tienen es solamente terrorista», sostuvo. El obispo Aziz añadió que en Egipto «hay una gran presencia cristiana», y en el interior ésta la presencia de cristianos, católicos, ortodoxos y protestantes «es compacta y decimos: No al terrorismo».

Insólito: Sacerdote obliga a niños a lamerle las rodillas

POLONIA.- Estudiantes de una escuela polaca, lamen la nata batida de las rodillas de un sacerdote católico, las fotos han provocado una gran polémica en la sociedad polaca.

En las fotos el sacerdote aparece sentado en una butaca, vistiendo pantalones cortos y con una especie de bastón en las manos.

El protagonista principal de las polémicas imágenes, el padre Marcin Kozyra, que es además el director de la escuela donde se tomaron las fotos, señaló a la televisión local que se trataba de una ceremonia de iniciación para los estudiantes del primer año y de un evento habitual que se realizaba cada año sin que “los estudiantes o los padres presentaran queja alguna”.

Pero al parecer, lamer las rodillas del director no es lo único que tienen que hacer los adolescentes de 13 añosal iniciar sus estudios en el colegio de la ciudad de Lubln. Así, en otras fotos se ve como los jóvenes suben a gatas por las escaleras.

Mientras los representantes de algunas ONG de defensa de los derechos del niño calificaron el comportamiento de Kozyra de inapropiado, la fiscalía local señaló que este “excedió los límites de buen gusto, pero no se ha cometido ningún delito, ni hubo una intención de carácter sexual”.

Todas estas imágenes se filtraron a la prensa después de ser publicadas en la web del colegio. Posteriormente fueron borradas del sitio.

SI ESTOS SACERDOTES  HACEN ESTO CON ESTOS JOVENES NO ME QUIERO IMAGINAR QUE MAS HARAN...

Un niño dirige su oración a Barack Obama

Un polémico video ha provocado la indignación de los usuarios en la red. Algunos califican el acto del menor de blasfemia.


Barack Obama, gracias por todo lo que has hecho. Gracias por todas las cosas con las que nos ayudaste”, dice el niño, que se identifica como Steven.


El menor aparece en el vídeo arrodillado y adoptando una actitud típica de oración. “Dios te ha dado un poder especial. Y tú lo harás todo muy bien. Tú eres bueno, Barack Obama. Tú eres grande y cuando seas mayor serás capaz de hacer grandes cosas. Te quiero”, concluye.


El vídeo tuvo decenas de miles de visitas en YouTube y provocó muchos comentarios de crítica a los padres del menor y al presidente norteamericano.


sábado, 17 de agosto de 2013

El Consuelo

Dios ha prometido darnos consuelo. Está en la Biblia, II Corintios 1:3-4, "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordia y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios".


 




Consejos financieros

¿De dónde provienen las bendiciones materiales? Está en la Biblia, Deuteronomio 8:18, "Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día".


¿Puede el dinero interferir en cosas más importantes? Las riquezas pueden llegar a ser el centro de nuestras vidas y tomar el lugar de Dios. Está en la Biblia, Jeremías 9:23-24, "Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová".


Las riquezas pueden producir en nosotros actitudes negativas acerca de las cosas materiales. Está en la Biblia, Lucas 12:15, "Y [Jesús] les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee".


Es imprudente hacer del éxito financiero una prioridad. Está en la Biblia, Mateo 6:24, "Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas". 1 Timoteo 6:9, "Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición".


Aunque no es imposible, es muy difícil para el rico llegar a ser ciudadano del reino de Dios. Está en la Biblia, Marcos 10:23-25, "Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas".


El amor al dinero conduce al mal. Está en la Biblia, 1 Timoteo 6:10, "Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores".


La codicia acompaña, a menudo, a la prosperidad y puede conducir al crimen. Está en la Biblia, Santiago 4:1-2, "¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís".


Es verdad que entre más dé usted, más grande será su recompensa. Está en la Biblia, Lucas 12:33-34, "Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón".


¿Qué estrategia de inversión recomienda Dios? Está en la Biblia, 1 Timoteo 6:17-19, "A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos; atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna".


Hay una advertencia valiosa para los dueños de propiedades. Está en la Biblia, Levítico 25:23, "La tierra no se venderá a perpetuidad, porque la tierra mía es; pues vosotros forasteros y extranjeros sois para conmigo".


La felicidad no está relacionada con la cantidad de dinero o las posesiones. Está en la Biblia, Filipenses 4:12-13. "Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece".


Dios nos pide que le devolvamos el diezmo [10%] y las ofrendas. En recompensa nos promete bendiciones ilimitadas. Está en la Biblia, Malaquías 3:8-10, "¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde".


Dios apoyó el pago del diezmo. Está en la Biblia, Mateo 23:23, "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello".


¿Cómo pueden todos, ricos y pobres, honrar a Dios? Está en la Biblia, Proverbios 3:9-10, "Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto".


Si ponemos a Cristo en primer lugar, él cuidará de todas nuestras necesidades. Está en la Biblia, Mateo 6:33, "Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas".


¿Cuál es el consejo financiero de Salomón, el hombre más rico y más sabio que haya vivido? Está en la Biblia, Eclesiastés 5:10-20, "El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad. Cuando aumentan los bienes, también aumentan los que los consumen. ¿Qué bien, pues, tendrá su dueño, sino verlos con sus ojos? Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho, coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia. Hay un mal doloroso que he visto debajo del sol: las riquezas guardadas por sus dueños para su mal; las cuales se pierden en malas ocupaciones, y a los hijos que engendraron, nada les queda en la mano. Como salió del vientre de su madre, desnudo, así vuelve, yéndose tal como vino; y nada tiene de su trabajo para llevar en su mano. Este también es un gran mal, que como vino, así haya de volver. ¿Y de qué le aprovechó trabajar en vano? Además de esto, todos los días de su vida comerá en tinieblas, con mucho afán y dolor y miseria. Asimismo, a todo hombre a quien Dios da riquezas y bienes, y le da también facultad para que coma de ellas, y tome su parte, y goce de su trabajo, esto es don de Dios".


¿Qué dicen las Escrituras acerca de mis cuentas mensuales? Está en la Biblia, Romanos 13:7-8, "Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra. No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley".


Sea cuidadoso acerca de firmar compromisos de préstamos para otros. Está en la Biblia, Proverbios 22:26-27, "No seas de aquellos que se comprometen, ni de los que salen por fiadores de deudas. Si no tuvieres para pagar, ¿Por qué han de quitar tu cama de debajo de ti?"


¿Qué se nos recuerda acerca de hacer préstamos? Está en la Biblia, Proverbios 22:7, "El rico se enseñorea de los pobres, y el que toma prestado es siervo del que presta".


Dios espera justicia en las transacciones comerciales. Está en la Biblia, Proverbios 16:11, "Peso y balanzas justas son de Jehová; obra suya son todas las pesas de la bolsa".


Se espera honradez y justicia de aquellos que desean agradar a Dios. Está en la Biblia, Isaías 33:15, "El que camina en justicia y habla lo recto; el que aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos para no recibir cohecho, el que tapa para no oír propuestas sanguinarias; el que cierra sus ojos para no ver cosa mala".


Es importante trabajar para ganar el sustento. Está en la Biblia, II Tesalonicenses 3:11-12, "Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entrometiéndose en lo ajeno. A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan".

Las Consecuencias

La consecuencia del pecado es la muerte. Está en la Biblia, Romanos 6:23, "Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro".


La humanidad cosecha los frutos de sus acciones. Está en la Biblia, Gálatas 6:7-8, "No os engañéis: Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna".


Usted será tratado de la misma forma como usted trate a los demás. Está en la Biblia, Mateo 7:1-2, "No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido".

¿Qué son los siete pecados capitales?

Los siete pecados capitales en la tradición cristiana fueron compilados primero por el Papa Gregorio I alrededor del año 600. Son: orgullo, codicia, lujuria, ira, glotonería, envidia, y pereza. Gregorio también compiló una lista de siete virtudes: fe, esperanza, caridad, justicia, prudencia, temperancia, y fortaleza.


La Escritura validaría todos estos conceptos, pero en ningún lado están registrados en una lista como esta y en ningún lado en la Biblia hay referencia a ellos como los siete pecados capitales o las siete virtudes.


Éstos no son anteriores a los Diez Mandamientos que fueron dados en el Monte Sinaí alrededor del 1450 AC. Probablemente sea cierto que fueron usados extensivamente para enseñar principios de la Palabra de Dios, particularmente en los siglos antes de la invención de la imprenta cuando la Biblia no estaba disponible para que el hombre común pudiera leer y estudiar.

viernes, 16 de agosto de 2013

La Confusión

Cuando esté confundido pida ayuda a Dios. Está en la Biblia, Proverbios 2:1-8, "Hijo mío, si recibiereis mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti, haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; si inclinares tu corazón a la prudencia, si clamares a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz; si como a la plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros, entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el conocimiento y la inteligencia. Él provee de sana sabiduría a los rectos; es escudo a los que caminan rectamente. Es el que guarda las veredas del juicio, y preserva el camino de sus santos".


Sin dar cabida a la duda pida a Dios sabiduría. Está en la Biblia, Santiago 1:5-8, "Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos".


Si usted está confundido acerca de lo que tiene qué hacer en su vida, Dios lo ayudará. Está en la Biblia, Salmo 32:8-9, "Te haré entender (dice el Señor), y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos. No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento".


Cuando esté confundido no confíe en usted mismo. Está en la Biblia, Proverbios 3:5-8, "Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová, y apártate del mal; porque será medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos".

jueves, 15 de agosto de 2013

La Confianza

La confiabilidad es una parte del carácter de Dios. Está en la Biblia, Salmo 33:4, "Porque recta es la palabra de Jehová, y toda su obra es hecha con fidelidad". Hebreos 13:5, "Porque él [Dios] dijo: No te desampararé, ni te dejaré".


Se puede confiar en que los cristianos seguirán la verdad en todo momento. Está en la Biblia, Efesios 4:15-16, "Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor".


La salvación se promete a los fieles. Está en la Biblia, Mateo 10:22, "Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo".


El Señor busca a siervos fieles y confiables. Está en la Biblia, Mateo 24:45, "¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá".


Dios nos promete fuerza para ser fieles aun hasta la muerte. Está en la Biblia, Apocalipsis 2:10, "No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida".



Confíe en Dios y no en sus propias ideas. Está en la Biblia, Proverbios 3:5-6, "Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas".Confiar es creer que Dios hará exactamente lo que él dice que hará. Está en la Biblia, Romanos 3:21-22, "Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él".


La paz perfecta es el resultado de confiar en Dios. Está en la Biblia, Isaías 26:3, "Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado".



La Confesión

La confesión de los pecados prepara el camino para el perdón. Está en la Biblia, 1 Juan 1:9, "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad".


La confesión de los pecados prepara el camino para la adoración. Está en la Biblia, Nehemías 9:3, "Y [los israelitas] puestos de pie en su lugar, leyeron el libro de la ley de Jehová su Dios la cuarta parte del día, y la cuarta parte confesaron sus pecados y adoraron a Jehová su Dios".


La confesión de los pecados prepara el camino para la reconciliación y el compañerismo. Está en la Biblia, Santiago 5:16, "Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho".


La confesión de los pecados hace que el éxito sea posible. Está en la Biblia, Proverbios 28:13, "El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia".

El Compromiso

Cristo hizo un compromiso con nosotros para salvarnos. Está en la Biblia, Romanos 5:8, "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros".


El comienzo de la confianza en Dios es un compromiso de lealtad a él. Está en la Biblia, Salmo 37:5, "Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará".


Nuestro compromiso de entrega a Dios debe ser consistente. Está en la Biblia, Josué 24:15, "Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová".

La Complacencia

¿Cómo afecta la complacencia nuestra vida espiritual? La complacencia nace de una seguridad falsa que produce una fe tibia. Está en la Biblia, Apocalipsis 3:15, "Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente!


Con el tiempo la complacencia puede destruirnos. Está en la Biblia, Proverbios 1:32, "Porque el desvío de los ignorantes los matará, y la prosperidad de los necios los echará a perder".

La Codicia

La codicia a menudo trae prosperidad y puede conducir al crimen. Está en la Biblia, Santiago 4:1-2, "¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís".


Las riquezas pueden darnos actitudes equivocadas acerca de las cosas materiales. Está en la Biblia, Lucas 12:15, "Y [Jesús] les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee".


El amor al dinero conduce al mal. Está en la Biblia, 1 Timoteo 6:10, "Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores".

El Cielo

¿Qué dice la Biblia acerca del cielo? Está en la Biblia, Juan 14:2-3, "En la casa de mi Padre muchas moradas hay; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis".


El cielo está más allá de nuestra comprensión. Está en la Biblia, 1 Corintios 2:9, "Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre. Son las que Dios ha preparado para los que le aman".


¿Cómo describió el profeta Isaías el cielo? Está en la Biblia, Isaías 65:21-23, "Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas, y comerán el fruto de ellas. No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma; porque según los días de los árboles serán los días de mi pueblo, y mis escogidos disfrutarán la obra de sus manos. No trabajarán en vano, ni darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos".


La paz reinará aun en el reino animal. Está en la Biblia, Isaías 65:25, "El lobo y el cordero serán apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey; y el polvo será el alimento de la serpiente. No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte, dijo Jehová".


Los incapacitados serán sanados. Está en la Biblia, Isaías 35:5-6, "Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán. Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad".


Dios vivirá con su pueblo y pondrá fin a la muerte, el llanto y el dolor. Está en la Biblia, Apocalipsis 21:3-4, "Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron".

Constantino El Grande: Cambió el Día Sábado de descanso por el Domingo


  • El domingo fue declarado día de reposo el 7 de marzo del 321 sustituyendo así el sábado por el domingo, en el cual losmercados permanecerían cerrados, así como las oficinas públicas (excepto para el propósito de la liberación de esclavos). No había restricciones para el trabajo en las granjas.


Para muchos historiadores modernos, algunas de las decisiones que adoptó el emperador Constantino marcaron el tránsito del mundo antiguo al medieval. Constantino gobernó el Impero Romano durante treinta años, hasta su muerte en Nicomedia (actual Izmir, Turquía) el 22 de mayo de 337. Fundador de Constantinopla en lo que era la antigua ciudad griega de Bizancio, en la Iglesia ortodoxa se le venera como santo, y la Iglesia romana le considera un gran benefactor de los cristianos, religión que legalizó promulgando un edicto de tolerancia en el año 313 (Edicto de Milán).


No obstante, cuando la capital del Imperio se trasladó de Roma a Constantinopla, en Oriente, se inició una larguísima decadencia económica que marcaría buena parte de la Edad Media. A los europeos les llevaría casi un milenio recuperar su protagonismo político e influencia económica en el mundo. Ésta no se produciría hasta la era de los grandes descubrimientos geográficos y la posterior colonización de América y otros continentes.


Otra de las decisiones que determinaron la historia de Occidente en los siglos venideros, fue la refundación del cristianismo como una religión de Estado adaptada a las necesidades del Imperio, y bajo la apariencia de una nueva Iglesia institucionalizada, católica y romana. Los cristianos, en adelante, no sólo deberían obediencia a Dios, sino al emperador. Paradójicamente, con el devenir de los siglos, acabaron siendo los monarcas cristianos quienes tuvieron que rendir obediencia a los papas, herederos de los antiguos césares, y someterse a su voluntad.


Tras haberse desembarazado de todos sus rivales políticos, Constantino convocó el primer concilio ecuménico en la ciudad asiática de Nicea (Bitinia, hoy en Turquía) en 325, que legalizó la práctica del cristianismo en el Imperio Romano y puso fin a las persecuciones. Se considera que esto fue esencial para la expansión de esta religión por toda la cuenca mediterránea, y los historiadores, desde Lactancio y Eusebio de Cesarea, hasta nuestros días, presentan a Constantino como el primer emperador cristiano, aunque vivió como pagano y no se bautizó hasta encontrarse en su lecho de muerte. Se dice que sus colaboradores y allegados le temían tanto, que nadie se atrevió a tocar el cadáver hasta que hubieron transcurrido siete días desde el óbito.


A lo largo del siglo III el Imperio Romano había sufrido diversas crisis de variada índole –económicas, demográficas, pandémicas, políticas y militares– que a punto estuvieron de destruirlo. A principios del siglo IV, tras alcanzarse una solución de compromiso, el Imperio estaba dividido en dos mitades, una oriental y otra occidental, y gobernado por dos emperadores mayores o augustos, y dos emperadores menores o césares, que eran a su vez los sucesores reconocidos de los primeros.


Diocleciano y Maximiano eran los augustos, y Constancio Cloro (padre de Constantino) y Galerio, compartían el poder como césares. El joven Constantino sirvió en la corte de Diocleciano en Nicomedia tras el nombramiento de su padre como uno de los dos césares de la tetrarquía en 293. El año 305 marcó el final de la primera tetrarquía con la renuncia de los dos augustos, Diocleciano y Maximiano. De esta forma los dos césares accedieron a la categoría de augustos y dos oficiales ilirios fueron nombrados nuevos césares. La segunda tetrarquía quedaba así formada: Constancio Cloro y Severo II, como augusto y césar respectivamente, en Occidente, y Galerio y Maximino en la parte oriental del imperio, también como augusto y césar cada uno.


Sin embargo, Constancio Cloro cayó enfermo durante una expedición punitiva contra los pictos en Caledonia (actual Escocia), muriendo el 25 de julio de 306. Su hijo Constantino se encontraba junto a él en su lecho de muerte en Eburacum (actual ciudad de York, Inglaterra), en la Britania romana, donde su leal general Croco, de ascendencia germana, y las tropas leales a su padre le proclamaron augusto. Simultáneamente, el césar occidental, Severo II, era a su vez proclamado augusto por Galerio. Ese mismo año el Senado –según la vieja fórmula republicana– nombró césar a Majencio, hijo del anterior tetrarca Maximiano, y éste último regresó también a la escena política reclamando para sí el título de augusto.


Comenzó otro largo periodo de conflictos y guerras civiles que se prolongó por espacio de veinte años. Severo fue traicionado por sus tropas; entretanto Constantino y Maximiano concertaban una alianza. Al final del año 307 había 4 augustos: Constantino, Majencio, Maximiano y Galerio, y un solo césar: Maximino.


A pesar de la mediación de Diocleciano, que se mantuvo neutral intentando actuar como árbitro en la disputa, al final del año 310 la situación era aún más confusa con 7 augustos: Constantino, Majencio, Maximiano, Galerio, Maximino, Licinio –al que había introducido en la pugna el propio Diocleciano rompiendo su neutralidad– y Domicio Alejandro, vicario de África que se había proclamado augusto. Los vicarios eran lugartenientes designados por el emperador, que les enviaba en su representación a las provincias que no estaban regidas por un gobernador. Después de las reformas administrativas de Constantino, se dio el nombre de vicario a los gobernadores de la mayoría de las diócesis, y ejercían su autoridad en ausencia de sus titulares, los prefectos del Pretorio.


En medio de este entorno convulso comenzaron a desaparecer candidatos: Domicio Alejandro fue asesinado por orden de Majencio; Maximiano se suicidó asediado por Constantino, y Galerio falleció por causas naturales.


Majencio fue relegado por los tres augustos restantes y finalmente vencido por Constantino en la decisiva batalla del Puente Milvio, en las afueras de Roma, el 28 de octubre de 312. Una nueva alianza entre Constantino y Licinio selló el destino de Maximino que se suicidó tras ser vencido por éste en 313.


A partir de este punto el Imperio quedaba dividido entre Licinio, en Oriente, y Constantino en Occidente. Tras los enfrentamientos iniciales, ambos firmaron la paz en Sárdica en 317. Durante este periodo ambos nombraron césares según su conveniencia entre los miembros de su familia y círculo de confianza. En el 324, nuevos enfrentamientos terminaron con la victoria de Constantino sobre Licinio en Adrianópolis y Crisópolis.


Constantino representa el nacimiento de la monarquía absoluta, hereditaria y por derecho divino, algo hasta entonces inusual en el Imperio Romano que siempre conservó sus estructuras republicanas. Es más, el título de “Imperator” equivalía al de Generalísimo o Comandante en Jefe de los Ejércitos, no era un título monárquico. Los primeros emperadores, desde César, fueron dictadores vitalicios por acumulación de cargos. César y Augusto se convirtieron en dictadores tras ser reconocidos por el Senado como únicos cónsules. El consulado estaba compartido por dos cónsules elegidos por el Senado.


En cualquier caso, la formula monárquica absolutista, sancionada por la Iglesia, e inaugurada por Constantino el Grande, tendría su continuidad tras la desaparición del Imperio, a lo largo de toda la Edad Media y, en muchos casos, hasta el siglo XX. Así, los monarcas medievales lo eran “Por la Gracia de Dios” y los títulos “káiser” y “zar” eran transcripciones derivadas de la palabra “césar”. Asimismo, durante el Medievo hubo varios intentos de restaurar el viejo imperio bajo la apariencia de un Sacro Imperio Romano.


Durante el reinado de Constantino se introdujeron importantes cambios que afectaron a todos los ámbitos de la sociedad del Bajo Imperio. Reformó la corte, las leyes y la estructura del Ejército. Las legendarias legiones romanas desaparecieron y fueron substituidas por cuerpos de infantería pesada muchos más reducidos, y unidades de caballería principalmente.


Pero, seguramente, Constantino sea más conocido por ser el primer emperador romano que permitió el libre culto a los cristianos. Su conversión al cristianismo, de acuerdo con las fuentes oficiales cristianas, fue el resultado inmediato de un presagio antes de su victoria en la batalla del Puente Milvio (312). Tras esta visión extática, Constantino adoptó un nuevo estandarte para marchar a la batalla al que llamaría Lábaro. La visión de Constantino se produjo en dos partes: en primer lugar, mientras marchaba con sus soldados vio la forma de una cruz frente al Sol (Apolo). Tras esto, tuvo un sueño en el que se le ordenaba poner un nuevo símbolo en su estandarte, ya que vio una cruz con la inscripción «In hoc signo vinces» («Con este signo vencerás»). Mandándolo pintar de inmediato en los escudos de sus soldados, venció a Majencio. En los siglos venideros las cruces figuraron en los escudos de casi todos los ejércitos cristianos. Se dice que tras estas visiones, y por el resultado de la batalla del Puente Milvio, Constantino se convirtió de inmediato al cristianismo. Pero, tal vez fue así por razones políticas.


Una buena parte del ejército romano seguía el culto mitraico, de origen oriental, aunque es cierto que el cristianismo también había ganado muchos conversos entre los soldados y oficiales. Había una buena razón para ello: ambas religiones prometían una vida después de la muerte. Aspecto éste que siempre despertaba el interés de los militares, que arriesgaban la vida constantemente en el combate.


Se cree que la influencia de Elena, su madre, que era una devota cristiana, fue decisiva. No obstante, Constantino, siguiendo una extendida costumbre de la época, no fue bautizado hasta estar cerca de la muerte (337), y fue un obispo arriano, Eusebio de Nicomedia, que no católico, quien le bautizó. Posiblemente, la elección del obispo de Nicomedia fuese un guiño político hacia los arrianos. El arrianismo había sido condenado por la nueva Iglesia católica surgida tras el Concilio de Nicea (325), pero eran muchos los soldados y oficiales, de origen germánico sobre todo, que profesaban esta doctrina cristiana. Eusebio, además, era amigo de la hermana de Constantino, lo que probablemente facilitó el indulto y su vuelta desde el exilio para bautizar al agonizante emperador.


Poco después de la batalla del Puente Milvio (312), Constantino entregó al papa Silvestre I un suntuoso palacio que había pertenecido a Diocleciano, perseguidor de los cristianos, con el encargo de construir una gran basílica dedicada al culto cristiano.


El nuevo edificio se construyó sobre los antiguos cuarteles de la Guardia Pretoriana, y actualmente se la conoce como Basílica de San Juan de Letrán. En 324 el emperador hizo construir otra magnífica basílica en la colina Vaticana, en el mismo lugar donde, según la tradición cristiana, martirizaron a san Pedro: ésta fue la Basílica de San Pedro.


El Edicto de Milán despenalizó la práctica del cristianismo y se devolvieron las propiedades confiscadas a la Iglesia. Tras el edicto de tolerancia se abrieron nuevas vías de expansión para los cristianos, incluyendo el derecho a competir con los paganos en el tradicional “cursus honorum” para acceder a las altas magistraturas del Estado, y también ganaron una mayor aceptación e influencia dentro de la sociedad civil en general. Se permitió la construcción de nuevas iglesias y los líderes cristianos alcanzaron una importancia decisiva.


Envalentonados por las nuevas prerrogativas concedidas por el emperador, los obispos nicenos (católicos) adoptaron unas posturas agresivas hacia otros grupos cristianos a los que consideraban heréticos –especialmente los arrianos– y empezaron a mostrar un carácter abiertamente revanchista hacia los paganos que prefirieron seguir fieles a los antiguos dioses y no aceptaron bautizarse.


Aunque el cristianismo no se convertiría en “única” religión del Imperio hasta que Teodosio así lo dispuso con la promulgación del Edicto de Tesalónica en el año 380, Constantino dio un gran poder económico a los cristianos: les concedió numerosos privilegios y exenciones fiscales, e hizo importantes donaciones a la Iglesia procedentes de las propiedades confiscadas a sus enemigos políticos, algunos de ellos paganos. Asimismo, apoyó la reconversión de muchos templos paganos en iglesias, y dio preferencia a los cristianos en los puestos preeminentes de la administración del Estado.


Como resultado de todo esto, las controversias que habían existido entre los cristianos desde mediados del siglo II, eran ahora aventadas en público, y frecuentemente de una manera violenta. Constantino consideraba que su deber como emperador designado por Dios, era acabar con los desórdenes religiosos, y convocó el Concilio de Nicea (325) para, según él, terminar con los cismas doctrinales que dividían a la Iglesia, especialmente el arrianismo.


Los historiadores señalan, no obstante, que su principal preocupación era la unidad del Imperio,recientemente restituida, y que se podía ver nuevamente resquebrajada debido a estas divergencias religiosas. Muchos consideran que Constantino «creó» la Iglesia católica confiriéndole su impronta personal, y que ésta perduraría mucho tiempo después de su muerte. Los papas lucharon por la unidad de la Iglesia con tanto ahínco y determinación, como Constantino lo hizo por mantener la integridad territorial del Imperio Romano, en el que ya habían empezado a manifestarse los primeros síntomas de la enfermedad que habría de ponerle fin un siglo y medio después.


En Nicea, el emperador impuso el dogma de la Santísima Trinidad presionado por los obispos reunidos en el concilio partidarios del mismo. Uno de los principales motivos de discordia entre los cristianos, aunque no el único. Por otra parte, los defensores de la Iglesia católica sostienen que las bases del dogma ya se daban en la iglesia primitiva, unos 200 años antes de celebrarse el concilio. Así como la definición de «católico», término que proviene del griego καθολικός (katholikós) y que significa “universal”.


Varias creencias que serían luego consideradas dogmas de fe en la Iglesia romana, se forjaron durante las discusiones teológicas habidas en el Concilio de Nicea. Y, aunque la intervención del emperador haciendo valer su posición fue determinante, el análisis de las cartas escritas por Constantino, evidencia en ellas una acusada carencia de formación teológica, por lo que algunos estudiosos descartan la posibilidad de que el emperador pudiese haber influido en la posterior doctrina de la Iglesia debido, justamente, a su profundo desconocimiento en la materia.


Asimismo, muchos se preguntan por qué el papa Silvestre I no asistió a dicho concilio ecuménico, siendo él el más adecuado para presidirlo. Por esto algunos especialistas sostienen que el motivo de su ausencia fue que Constantino estableció en Nicea una nueva religión sincretizada, mezclando elementos paganos y cristianos, y rompiendo definitivamente con las fuentes judías de las cuales procedía el cristianismo original. El resultado final de esta fusión de elementos paganos y judeocristianos habría sido, según esta teoría, la Iglesia católica romana que ha perdurado, con escasísimos cambios, hasta nuestros días.


Constantino inauguró el Concilio de Nicea vestido pomposamente, como un auténtico rey-sacerdote, algo totalmente ajeno a los sobrios usos y costumbres romanos, y más propio de los reyes orientales. El emperador abrió el concilio con un solemne discurso pronunciado en griego, y ataviado con unos pesados y vistosos ropones talares adornados con lujosos brocados hechos en oro y plata. Una imagen que se corresponde más con la de un papa medieval, que con la de un clásico emperador romano.


Entre los títulos que solían ostentar los emperadores –aunque no todos– estaba el de “pontifex maximus” o sumo pontífice, un vestigio honorífico de la época republicana a la que los césares jamás concedieron demasiada importancia. Pero en Nicea, durante el concilio, Constantino ejerció de sumo pontífice a todos los efectos, tal vez, por primera y única vez en la dilatada historia del Imperio Romano.


Varios años después, el emperador Graciano el Joven (muerto en 383) influenciado por Ambrosio, obispo de Milán, prohibió definitivamente los antiguos cultos paganos en todo el Imperio. Acto seguido, renunció al título de “pontifex maximus” por considerarlo incompatible con la fe cristiana, apagó el fuego sagrado del templo de Vesta, y retiró el altar de la Victoria del Senado, a pesar de las protestas de los últimos miembros paganos del Senado. Como represalia, Graciano confiscó sus propiedades; prohibió las donaciones materiales a las Vestales; y abolió otros privilegios que poseían los sacerdotes y sacerdotisas paganos. En apenas dos generaciones, los cristianos pasaron de ser perseguidos, a convertirse en implacables perseguidores de los paganos. El edicto de tolerancia, convirtió a los cristianos en intolerantes que persiguieron a los paganos con la misma saña con la que éstos les habían perseguido a ellos.


Habían existido otros concilios antes que el de Nicea, pero éste fue el primero con carácter ecuménico universal y contó con la participación de alrededor de 300 obispos, lo que supuso una minoritaria participación si tenemos en cuenta que a lo largo del Imperio había alrededor de 1000 obispos.


La importancia de aquel histórico concilio residió en la confección del llamado credo niceno (redactado en griego, no en latín) que, esencialmente, permanece inmutable en su contenido casi 1700 años después de su celebración. Por otra parte, la comunión entre el Estado y la Iglesia remozada surgida del concilio, favoreció enormemente la expansión del nuevo cristianismo católico a través del Imperio con una fuerza inusitada.


En parte, esta espectacular expansión del catolicismo se debió a razones políticas, pues, al trasladar la capital del Imperio a Oriente, muchas familias senatoriales romanas vieron en el nuevo clero católico que se estaba pergeñando, la posibilidad de recuperar en Roma una influencia política que habían perdido, a veces, varias décadas o siglos antes. Fue el nacimiento de una nueva casta política: el alto clero romano que después desempeñaría un destacado papel en la política europea medieval.


En sus últimos años de vida, Constantino también ejerció como predicador, dando sus propios sermones en el palacio imperial ante la corte y los invitados extranjeros. Sus reconvenciones pregonaban el principio de armonía y coexistencia entre paganos y católicos, aunque gradualmente se volvieron más intransigentes hacia los primeros y, también, hacia los cristianos que no aceptaron la ortodoxia católica o nicena. Paralelamente, Constantino fue eliminando a los funcionarios paganos de los principales puestos de la administración, sobre todo en Oriente, lo que favoreció un considerable incremento del poder y la influencia del clero católico, en detrimento de los paganos y las restantes confesiones cristianas.


En el año 314, inmediatamente después de su legalización, la Iglesia atacó sin cuartel a los paganos. Envalentonados por la actitud del emperador, muchos templos paganos fueron destruidos por las turbas cristianas y sus sacerdotes brutalmente asesinados. Entre los años 314 y 326 miles de paganos fueron asesinados y se promulgaron una serie de disposiciones que favorecieron al cristianismo católico-niceno (exclusivamente) frente a las demás confesiones cristianas. Asimismo, los cultos paganos tales como la aruspicina, el arte de adivinar por medio de las entrañas de las víctimas, y los sacrificios privados de animales, fueron rigurosamente prohibidos.


La magia también fue perseguida por los cristianos. Los romanos toleraban ciertas artes consideradas “mágicas” por los cristianos, como las prácticas abortivas, por ejemplo. Sin embargo, la magia con carácter pernicioso –magia negra– también estaba proscrita por los romanos. De facto, una de las primeras acusaciones a las que tuvieron que hacer frente los primitivos cristianos fue la de practicar la magia negra.


En la antigüedad resultaba difícil establecer la frontera entre “magia” y “ciencia” de la época. Entre los célebres magos egipcios había desde astrónomos a físicos, al igual que entre los magos persas, babilónicos o caldeos, que solían dominar varias disciplinas “científicas” según los conocimientos de la época. Las propias Escrituras nos hablan de unos “magos” de Oriente que acudieron a Belén para adorar al Salvador.


Otra de las razones que favorecieron la espectacular ascensión de la nueva Iglesia católica surgida al amparo del emperador, fueron las generosas donaciones y exenciones fiscales concedidas al clero niceno, varios años antes de que el cristianismo católico se convirtiera en la “única” religión oficial del Imperio. Lo que se consumó con la promulgación del Edicto de Tesalónica por orden del emperador Teodosio en el 380. Acto seguido, en Dídima, Asia Menor, fue saqueado e incendiado el oráculo del dios Apolo y torturados hasta la muerte los sacerdotes paganos. También fueron desahuciados todos los sacerdotes paganos del monte Athos, y destruidos sus templos y santuarios. En vísperas de la inauguración oficial de Constantinopla (330), el propio Constantino mandó saquear todos los templos paganos de Grecia y trasladar sus más preciados tesoros a la nueva capital imperial. Muchos de los bellísimos templos de la época clásica fueron destruidos por la férula de los cristianos, no por la ira de los bárbaros, como a menudo se ha hecho creer.


Aquella actitud partidista hacia los cristianos por parte de Constantino, tuvo efectos negativos para los que vivían más allá de las fronteras orientales de Imperio. Los reyes sasánidas que gobernaban el Imperio Parto, enemigo secular de Roma, y que hasta entonces habían dispensado refugio a los cristianos cuando eran perseguidos, empezaron a verlos como quintacolumnistas cuando la actitud del emperador romano comenzó a favorecerles. Por este motivo, los cristianos fueron perseguidos también en Partia. Sin embargo, estos cristianos orientales eran considerados herejes por los nicenos, y su recibimiento en tierras del Imperio no fue precisamente caluroso.


Entretanto, Constantino retiró su estatua de los templos paganos, la reparación de éstos edificios fue prohibida y los fondos procedentes de donativos desviados a las arcas de la Iglesia. Se suprimieron todas las formas de culto y adoración paganos que los cristianos consideraron “ofensivos” por considerarlos obscenos e idolátricos. No obstante, en la espectacular reinauguración de Constantinopla celebrada en la primavera del 330, se efectuó una ceremonia híbrida, mitad pagana y mitad cristiana, en la plaza del mercado y se impuso la cruz de Cristo sobre el carro del dios solar Apolo.


Constantino fue también conocido por su falta de piedad para con sus enemigos políticos. Ejecutó a Licinio, su cuñado, por estrangulamiento en 325, a pesar de que había prometido públicamente no hacerlo si accedía a rendirse. Un año después, Constantino ejecutó también a su hijo mayor, Crispo, y unos meses después a su segunda esposa, Fausta. Crispo era el único hijo que tuvo con su primera esposa, Minervina, pero circularon rumores sobre una presunta relación incestuosa entre Crispo y su madrastra, lo que pudo ser la causa de la ira de Constantino, que vivió el resto de sus días atormentado por haber ordenado matar a su hijo.


Algunas leyes de Constantino, por recomendación de los obispos católicos, mejoraron considerablemente muchos aspectos de aquella época violenta. Por ejemplo: se estableció la pena de muerte para todos aquellos recaudadores de impuestos que abusaran recaudando más de lo autorizado; no se permitía mantener a los prisioneros en completa oscuridad, sino que era obligatorio que pudieran ver la luz del día; a un hombre condenado se le podía llevar a morir a la arena, pero no podía ser marcado en la cara, sino en los pies; los padres que prostituían a sus hijas, o hijos, eran quemados vivos introduciéndoles plomo fundido por la boca.


Además, los combates de gladiadores fueron eliminados en el 325, aunque esta prohibición tuvo poco efecto. Se limitaron los derechos de los propietarios de los esclavos: podían azotar a un esclavo de su propiedad, pero no podían mutilarle o matarle. La terrible pena de muerte por crucifixión fue abolida por razones de piedad cristiana, aunque el castigo fue sustituido por la horca “para demostrar que todavía existía la implacable justicia romana”.
El domingo fue declarado día de reposo sustituyendo al sábado y los mercados permanecían cerrados, así como las oficinas públicas (excepto para la manumisión de esclavos). Debido a la escasez de alimentos, no hubo restricciones para el trabajo en el campo y en las granjas. Todas estas innovaciones también tuvieron una inspiración política y económica que pretendía deliberadamente perjudicar a los comerciantes judíos ortodoxos, y a los judíos cristianos, que seguían celebrando su día preceptivo de fiesta el sábado. Así, al trasladar el día de descanso semanal al domingo, se les obligaba a cerrar dos días en lugar de uno. Cosa que benefició a los comerciantes romanos, tanto a los paganos como a los católicos.


Constantino continuó con la reforma introducida por Diocleciano que separaba el poder civil del militar. Como resultado, generales y gobernadores poseían menos poder que durante la época de la anarquía militar. Criterios tanto económicos como de seguridad llevaron a la modificación de la política de defensa del Imperio durante la primera mitad del siglo IV. Constantino convirtió el viejo sistema de fronteras fortificadas en un sistema de defensa en profundidad con la formación de una gran red de acuartelamientos en el interior de la Galia principalmente. Los motines y levantamientos de tropas, provocados a menudo por el descontento derivado de las largas separaciones familiares, se redujeron considerablemente. Por otra parte, los soldados destacados en los puestos avanzados ponían mayor interés en la defensa de los territorios asignados al ser conscientes de que la seguridad de sus familias estaba en juego.


Constantino disolvió la vieja y temible Guardia Pretoriana, y en su lugar estableció los “Scholae Palatinae” (escolares); reclutó cuerpos de caballería de élite, principalmente de origen germánico, y redujo de 5000 a 1000 infantes el número de efectivos de la legión tradicional, la principal unidad de combate del Ejército romano.


Este cambio en la política militar, ahora predominantemente defensiva, perduró hasta la desaparición del Imperio de Occidente (476) y, quizá, fue otra de sus causas: el Ejército romano se fue reduciendo y debilitando paulatinamente. Ya en el siglo V, tanto los emperadores occidentales como los de Oriente, prefirieron subcontratar a mercenarios germanos, o sobornar a los pueblos invasores que amenazaban las fronteras, en lugar de financiar el reclutamiento y adiestramiento de tropas regulares. El servicio militar obligatorio para los ciudadanos romanos fue abolido. Pero, a la larga, los tributos exigidos por los caudillos bárbaros para no invadir los territorios del Imperio fueron más onerosos que lo hubiese sido el mantenimiento de las tropas imperiales.


La cada vez más poderosa jerarquía eclesiástica entendía que era más útil y perentorio emplear los recursos del Estado en la construcción de iglesias y monasterios, y en la celebración de interminables sínodos, que en mantener ejércitos para defender el Imperio. La Iglesia creía, o hizo creer a los débiles emperadores del siglo V, que a través de su conversión al catolicismo, los reyes germanos se convertirían en fieles súbditos del Imperio sin necesidad de someterles por la fuerza de las armas. Los cristianos siempre antepusieron los intereses de la Iglesia a los del Imperio. En consecuencia, éste estaba abocado a su extinción.


La falta de recursos en la que se vio sumida Roma al trasladarse la metrópoli a Constantinopla, en Oriente, donde estaban las provincias más ricas, influyó también en su decadencia política y en la posterior irrupción de los pueblos invasores.


Roma fue saqueada en el año 410 por el rey visigodo Alarico, que se llevó de las bodegas del templo de Júpiter Capitolino el tesoro que a su vez los romanos habían tomado en el templo de Jerusalén tras saquearlo y destruirlo en el año 70. En el 453, Atila, el legendario rey de los hunos, se presentó a las pertas de la indefensa Roma al frente de sus hordas. El emperador había huido y no había tropas para defender la ciudad. El papa León I se presentó ante el caudillo bárbaro y le disuadió para que levantase el asedio y retirase sus tropas. Dos años después (455) fue el vándalo Genserico el que saqueaba Roma, pero por intercesión del mismo papa, se contentó con el botín y no tomó esclavos entre la desamparada población romana.


Los papas se convirtieron, por derecho propio, en los auténticos soberanos de Roma puesto que los césares, de hecho, habían abdicado renunciando a sus obligaciones como gobernantes. El papa Simplicio, sucesor de León I, vivió el fin del Imperio de Occidente (476) cuando el rey de los hérulos, Odoacro depuso al emperador Rómulo Augústulo y envió las insignias imperiales a Constantinopla. Sin embargo, el Imperio Romano no desapareció completamente. Continuó en Oriente, y en Occidente su legado perduró bajo otra apariencia: a partir de entonces Roma fue la ciudad de los papas, y el Imperio se transformó en la Cristiandad.


Puede decirse que Constantino logró reunificar el Imperio Romano bajo el signo de la Cruz para alargar su existencia. Su victoria sobre Majencio en la batalla del Puente Milvio (312) le convirtió en dueño de todo el Imperio occidental. Gradualmente fue consolidando su superioridad militar sobre sus rivales de la desmenuzada tetrarquía.


En 320, Licinio, augusto de Oriente, renegó de la libertad de culto promulgada en el Edicto de Milán y reinició la persecución de los cristianos. Esto supuso una clara contradicción, ya que su esposa Constancia, hermanastra de Constantino, era una devotísima cristiana. El asunto derivó en una agria disputa con Constantino en el oeste, que desembocó en una nueva guerra civil en 324.


Los ejércitos implicados en la contienda fueron tan grandes que no se tiene constancia documentada en Europa de una movilización similar hasta el siglo XIV, al inicio de la Guerra de los Cien Años. Licinio, ayudado por mercenarios godos, representaba el pasado y la antigua fe del paganismo. Constantino y sus francos marcharon bajo el estandarte cristiano del lábaro, y ambos bandos concibieron el enfrentamiento como una lucha entre religiones. Supuestamente rebasados en número, aunque enaltecidos por su celo religioso, los ejércitos de Constantino resultaron finalmente victoriosos, primero en la batalla de Adrianópolis (324), y más tarde en la batalla naval de Crisópolis.


Aquélla fue la primera guerra de religión europea, y supuso también el fin de la vieja Roma helenística y pagana. El Imperio Oriental se consolidó como centro del poder, del saber, de la prosperidad y de la preservación de la cultura clásica. Constantino reconstruyó la ciudad de Bizancio, cuyo nombre procedía de los colonos griegos que, bajo el mando de Bizas, la fundaron en el siglo VII a.C. procedentes de la polis de Megara. Constantino renombró la ciudad como su «Nueva Roma» (Nova Roma), otorgando a ésta un Senado propio a semejanza del romano. Luego puso la ciudad bajo la protección de la supuesta Vera Cruz, la Vara de Moisés, los Clavos de Cristo y otras reliquias sagradas que, “milagrosamente”, fueron descubiertas durante su reinado.


Las imágenes de los viejos dioses fueron reemplazadas o asimiladas con la nueva simbología cristiana. Sobre el lugar donde se levantaba el bello templo de Afrodita se construyó la nueva Basílica de los Apóstoles. Varias generaciones más tarde se difundió una historia sobre la visión divina que llevó a Constantino a reconstruir la ciudad, según la cual un ángel que nadie más que él podía ver, le condujo en un circuito a través de los nuevos muros. Tras su muerte, la ciudad volvió a cambiar su nombre por el de Constantinopla, «la Ciudad de Constantino», y lo mantuvo hasta que el 29 de mayo de 1453 la ciudad fue tomada por los turcos otomanos y pasó a llamarse Estambul.


La leyenda cuenta que el mismo ángel que varios siglos antes se le había aparecido a Constantino, reapareció en la basílica de Santa Sofía mientras los defensores, seguros de que iban a morir en el próximo asalto de los turcos, celebraban su última misa. El evanescente ángel, concluida la ceremonia, tomó el cáliz con el que se había oficiado el servicio religioso y desapareció entre los muros de la basílica, después de prometer que regresaría para devolver el santo cáliz cuando la basílica volviese a ser un templo cristiano y se celebrase la primera misa.


Constantino pasaría también a la historia por las leyes que convirtieron los oficios de carnicero y panadero en hereditarios, lo que en la Edad Media serían los gremios de artesanos, y más importante aún, por convertir a los colonos de las granjas en siervos, sentando las bases de la sociedad feudal. Estos colonos, a su vez, eran libertos o extranjeros (“bárbaros”) que habían sustituido gradualmente a los esclavos durante el siglo anterior. La escasa productividad de la mano de obra esclava (no remunerada) había terminado por imponer su lógica a los terratenientes romanos, que, influidos también por el cristianismo –religión muy extendida entre los libertos– no tuvo más remedio que variar su sistema de explotación agraria. Las terribles hambrunas y las consiguientes pestes del siglo III, que diezmaron la población, tuvieron un efecto demoledor sobre la sociedad romana de la época y debilitaron considerablemente el Imperio occidental. Muchos colonos abandonaron sus tierras de labranza para emigrar al este, y en las fronteras muchos se convirtieron en bandidos errantes que se aliaron con los pueblos bárbaros que esperaban su oportunidad para invadir el Imperio.


En épocas de abundancia, era fácil negociar con los puebles que habitaban al otro lado del limes (frontera) y favorecer los intercambios comerciales. Cuando el grano y los animales de granja escaseaban, los campesinos hambrientos a ambos lados del Rin no tardaban mucho en trocarse en hordas de salvajes dispuestos a tomar por la fuerza lo que antes podían comprar u obtener mediante trueques.


Por otra parte, los acuartelamientos y puestos avanzados en la frontera, cumplían un doble cometido: como elementos de defensa, desde luego, pero también como dinamizadores de la actividad económica. A medida que las tropas romanas se fueron replegando sobre sus propias fronteras, la economía de las zonas fronterizas entró en una profunda crisis económica. Otro problema añadido fue que, como ya no había tropas imperiales para protegerles del pillaje de los bandidos, los colonos abandonaron muchas de las tierras de cultivo en las zonas próximas a la frontera. A la postre, la falta de grano y otros productos precedentes del campo, se dejó sentir también en la metrópoli, y la carestía de los alimentos y las hambrunas fueron problemas comunes durante el Bajo Imperio (ss. III-V).


A lo largo de su reinado, Constantino introdujo un importante número de cambios en el sistema monetario. El tradicional áureo dio paso a una nueva moneda, el sólido de 4,50 gramos, como moneda del Imperio Romano. Esta moneda sobrevivió al propio Imperio de Occidente, y fue la divisa del Imperio Bizantino hasta que perdió influencia como divisa internacional frente al dinar árabe de los Omeyas allá por el siglo X.


Las monedas acuñadas por los emperadores revelan con frecuencia su iconografía personal. Durante la primera parte del gobierno de Constantino, las representaciones de Marte y posteriormente de Apolo como dios solar, aparecen de forma constante en el reverso de las monedas. Marte había sido asociado con la tetrarquía, y Constantino quiso con este simbolismo enfatizar la legitimidad de su gobierno.


Dos años antes de su victoria en el Puente Milvio (312), Constantino experimentó una visión extática en la que Apolo se le apareció con presagios de victoria. Tras este asombroso episodio, el reverso de sus monedas estuvieron dominados durante muchos años con la leyenda «al aliado Sol Invictus» (SOLI INVICTO COMITI). La descripción representa a Apolo con un halo solar al modo del dios griego Helios y con el mundo en sus manos. En 320, el mismo Constantino aparece con un halo solar. También existen monedas mostrando a Apolo conduciendo el Carro del Sol sobre un escudo que Constantino sostiene y en otras se muestra el símbolo cristiano del lábaro sobre la coraza de Constantino.


Los grandes ojos abiertos y fijos son una constante en la iconografía de Constantino, aunque no era un símbolo específicamente cristiano. Esta iconografía muestra cómo las imágenes oficiales cambiaban desde las convenciones imperiales de los retratos realistas hacia representaciones más esquemáticas: Constantino como rey–sacerdote y sumo pontífice, no sólo como emperador a la vieja usanza, con su amplia y característica barbilla. Esos grandes ojos abiertos y fijos se harían aún más grandes a medida que avanzara el siglo IV, como si los nuevos emperadores barruntasen el peligro que se cernía ya sobre el Imperio.


Además de haber sido llamado «El Grande» por los historiadores cristianos tras su muerte, Constantino podía presumir de dicho título por sus éxitos militares. No sólo reunificó el Imperio bajo su mando, sino que obtuvo importantes victorias sobre los francos y los alamanes (306–308), de nuevo sobre los francos (313–314), los visigodos en 332 y sobre los sármatas en 334. De hecho, sobre 336, Constantino había recuperado la mayor parte de la provincia de Dacia, que Aureliano se había visto forzado a abandonar en 271. Al morir Constantino, planeaba una gran expedición para poner fin a la rapiña de las provincias del este por parte del imperio sasánida.


Fue sucedido en el Imperio por los tres hijos habido de su matrimonio con Fausta: Constantino II, Constante y Constancio II, quienes aseguraron su posición mediante el asesinato de cierto número de partidarios de Constantino. También nombró césares a sus sobrinos Dalmacio y Anibaliano. El proyecto de Constantino de reparto del Imperio era exclusivamente administrativo. El mayor de sus hijos, Constantino II, sería el destinado a mantener a los otros tres supeditados a su voluntad. El último miembro de la dinastía fue su yerno Juliano, quien trató de restaurar el paganismo a mediados del siglo IV y murió en extrañas circunstancias cuando se aprestaba a presentar batalla a los partos. Se cree que fue asesinado por los cristianos, a los que Juliano, apodado El Apóstata, llamaba despectivamente “galileos”.


En sus últimos años, los hechos históricos se mezclan con la leyenda. Se consideró inapropiado que Constantino hubiese sido bautizado en su lecho de muerte y por un obispo de dudosa ortodoxia (Eusebio de Nicomedia era arriano), y de este hecho parte una leyenda según la cual el papa Silvestre I habría curado al emperador pagano de la lepra. También según esta leyenda, Constantino habría sido bautizado tras haber donado unos palacios al papa. Entre ellos, uno que había pertenecido al emperador Nerón, considerado un anticristo por la Iglesia. En el siglo VIII aparece por primera vez un falso documento conocido como «Donación de Constantino», en el cual, un recientemente convertido Constantino entrega el gobierno temporal sobre el Imperio de Occidente, incluida la misma Roma, al papa.


En tiempos del imperio carolingio, este documento se usó para aceptar las bases del poder temporal del papa de Roma, aunque fue denunciado como apócrifo por el emperador Otón III, y mostrado como la raíz de la decadencia del Papado por el poeta Dante Alighieri. En el siglo XV nuevos expertos en filología demostraron la falsedad del documento.


De cualquier modo, el mayor legado del emperador pagano Constantino: la Iglesia católica romana, le ha sobrevivido hasta nuestros días con escasos cambios, y constituye el último vestigio del antiguo Imperio Romano de Occidente fenecido en el año 476, cuando todavía no existía ninguna de las actuales naciones europeas.
Fuente
Wikipedia

miércoles, 14 de agosto de 2013

Babilonia: Cuna de falsas religiones

 


La misteriosa religión de Babilonia ha sido simbólicamente descrita en el último libro de la Biblia como una mujer de mala fama. A través de una visión, el apóstol Juan vio a una mujer vestida de púrpura y escarlata y adornada con oro y piedras preciosas y de perlas; tenía un cáliz de oro en sus manos, lleno de abominaciones y de la suciedad de su fornicación; en su frente tenía un nombre escrito: Misterio, Babilonia la Grande, la madre de las fornicaciones y de las abominaciones de la tierra (Apocalipsis 17: 1-5).


¿Cuál es el significado de esta extraña visión que fue dada a Juan? Es conocido muy bien que en el lenguaje simbólico de la Biblia, una mujer represente a una iglesia. La verdadera Iglesia, por ejemplo, es semejante a una esposa, una virgen, una mujer santa y sin mancha (Efe. 5: 27Apo. 19: 7-8). Pero como un acentuado contraste con la verdadera Iglesia, la mujer de nuestro texto es descrita como una mujer sucia y corrompida, una ramera, evidentemente el sistema religioso que se describe acá, es un sistema falso, una iglesia corrompida y caída. A esta la Biblia la llama “Misterio, Babilonia”.Cuando Juan fue inspirado a escribir la revelación, Babilonia –como ciudad– había sido destruida y dejada en ruinas. Desde entonces ha continuado estando perdida y desolada, habitada solamente por animales salvajes; tal como lo anunciaron los profetas (Isa. 13: 19-22Jer. 51: 62). Pero aunque la ciudad de Babilonia fue destruida, hemos de ver que la religión de Babilonia continúa y está muy bien representada en muchas naciones de este mundo. Y, como Juan hablaba de una iglesia, una religión, bajo el símbolo de una mujer llamada Babilonia, es evidente que se refiere a una religión babilónica. ¿Pero cuál era esta antigua religión babilónica? ¿Cómo tuvo su comienzo? ¿Qué significado tiene en estos tiempos?


Vamos al período pasado, poco después del Diluvio. En aquellos días el hombre comenzó a emigrar desde el oriente. «Y aconteció que al ir viajando al oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar y quedáronse a morar allí» (Gén. 11: 2).


Fue en esta tierra de Sinar que la ciudad de Babilonia fue construida, y esta tierra se llegó a conocer más tarde como Babilonia y aún más adelante como Mesopotamia.


Aquí los ríos Tigris y Eufrates habían almacenado ricos depósitos de tierra que podían producir grano en abundancia. Sin embargo, existían ciertas desventajas, las cuales tenían que afrontar las gentes que habitaban esa tierra. Esta estaba sobrepoblada de animales salvajes, los cuales eran un peligro constante para su seguridad y paz (Éxo. 23: 29-30). Cualquier persona que pudiese proporcionar protección contra estas bestias salvajes, recibiría gran clamor por parte de su gente.


Y así en este punto, un hombre grande y poderoso, cuyo nombre era Nimrod, apareció en escena. Se hizo famoso como un gran cazador de bestias salvajes. La Biblia dice: «Y Cus engendró a Nimrod: este comenzó a ser poderoso en la tierra. Fue un vigoroso cazador delante de Jehová; por lo cual se dice: Así como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová» (Gén. 10: 8-9). Estos versículos contienen un significado muy importante, el cual es raramente notado: es el hecho de que Nimrod fue un “poderoso cazador”, lo cual le hizo famoso dentro de aquellas gentes primitivas. Como lo declaran las Escrituras, se volvió poderoso en la tierra, era un líder famoso en los sucesos del mundo. «Nimrod era tan poderoso y era tan grande la impresión que causó en la mente de los hombres, que el oriente está lleno actualmente de tradiciones de sus extraordinarias proezas».[1]


Habiendo obtenido gran prestigio entre las gentes, Nimrod estableció un sistema para obtener mejor protección. En vez de pelearse constantemente con las bestias salvajes, ¿Por qué no organizar a la gente en ciudades y rodear éstas de murallas para resguardarse? Entonces, ¿Por qué no organizar estas ciudades en un reino y escoger un rey para que reine sobre ellos? Este fue el pensamiento de Nimrod, porque la Biblia nos dice que organizó dicho reino. «Y fue la cabecera de su reino Babel y Erech y Accad y Calenh, en la tierra de Sinar» (Gén. 10: 10). Y así el reino de Nimrod fue establecido como el primer reino mencionado en la Biblia.


Todos estos adelantos hechos por Nimrod pudieron haber sido buenos, pero Nimrod fue un “reinante no temeroso de Dios”. La Escritura dice que era “poderoso”. No solamente indica que se hizo famoso y poderoso políticamente, sino que la expresión también tiene un significado hostil. Esta expresión viene del hebreo Gibor, que significa “Tirano”, mientras que el nombre Nimrod significa rebeldía. Como lo dice la Enciclopedia Judía, Nimrod fue aquél quien hizo a las gentes rebelarse en contra de Dios.[2]


Esta misma naturaleza rebelde de Nimrod puede verse también en la expresión de que era un poderoso cazador “ante Jehová”. La palabra “ante” en este caso, también denota un significado hostil. En otras palabras, Nimrod se estableció “ante Jehová”, la palabra “ante” como traducción de la palabra en hebreo, que significa “contra” Jehová.[3]


Pero no solamente estaba Nimrod contra el verdadero Dios, sino que también era un sacerdote de idolatría diabólica y de atrocidades de la peor clase. Finalmente, Nimrod, el rey-sacerdote de Babilonia, murió. De acuerdo a las leyendas, su cuerpo fue cortado en pedazos y quemado y los pedazos fueron enviados a varias áreas. Prácticas similares se mencionan en la Biblia (Jue. 19: 291 Sam 11: 7). La muerte de Nimrod fue muy lamentada por la gente de Babilonia. Pero aún cuando Nimrod había muerto, la religión babilónica, en la cual él tuvo una parte tan prominente, continuó y se desarrolló aún más, bajo el liderazgo de su esposa.




Después de la muerte de Nimrod, su esposa, la reina Semiramis, lo proclamó como el dios-Solar. Más tarde, cuando esta mujer adúltera e idolatra dio a luz a un hijo ilegítimo, proclamó que su hijo, Tammuz de nombre, no era más que el mismo Nimrod renacido. Ahora, la reina-madre de Tammuz, sin duda que había escuchado la profecía de la venida del Mesías, que nacería de una mujer, pues esta verdad era muy conocida desde el principio (ver Gén. 3: 15). Satanás había engañado primero a una mujer, Eva; pero más tarde, a través de una mujer, habría de venir el Salvador, nuestro Señor Jesucristo. Satanás, el gran falsificador, sabía también mucho del plan divino. Fue así que comenzó a suplantar falsedades acerca del verdadero plan, siglos antes de la venida de Jesús.La reina Semiramis, como un instrumento en manos de Satanás, reclamaba que su hijo fue concebido de una forma sobrenatural y que él era la semilla prometida, el “salvador del mundo”. Pero no solamente era el pequeño adorado, sino que también la mujer, la madre, lo era también igual (o más) que su hijo. Como podremos ver en las páginas siguientes, Nimrod, Semiramis y Tammuz fueron usados por Satanás para producir una falsa religión –que a veces parece ser como la verdadera–, y su sistema corrompido llenó al mundo.


La mayoría de la idolatría babilónica era acarreada a través de símbolos –por eso era una religión misterio–. El becerro de oro, por ejemplo, era un símbolo de Tammuz, hijo del dios-Solar. Como se consideraba que Nimrod era el dios-Solar o Baal, el fuego era considerado como su representante en la tierra. Se encendían candelabros y fuegos ritualistas en su honor, como lo veremos más adelante. También se simbolizaba a Nimrod por medio de símbolos solares, peces, árboles, columnas y animales.


Siglos mas tarde, Pablo dio una descripción que detalla perfectamente el camino que la gente de Babilonia siguió: «Porque habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni dieron gracias; sino que se hicieron tontos en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Diciéndose ser sabios, se hicieron necios y tornaron la gloria de Dios incorruptible, en algo semejante a la imagen del hombre corruptible y de aves y de animales cuadrúpedos y de serpientes…, los cuales cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y sirviendo a la creación en vez de al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amen… Por esto Dios los entregó a efectos vergonzosos» (Rom 1: 21-26).


Este sistema de idolatría se esparció de Babilonia a las naciones, pues fue de este sitio de donde fueron los hombres dispersados sobre la faz de la tierra. (Gén. 11: 9). Como salían de Babilonia, llevaban consigo su idolatría babilónica y sus símbolos misteriosos. Por lo cual, hasta hoy en día encontraremos evidencias de esta religión de Babilonia, ya sea de una o de otra forma, ¡En “todas” las religiones falsas de la tierra! En verdad, Babilonia fue la madre –la precursora– de las falsas religiones e idolatrías que se desparramaron por toda la tierra. Como lo declaran las Escrituras, «porque todas las naciones han bebido del vino de su fornicación» (Jer. 51: 5Apo. 18: 13).


Además de la prueba escrita de que Babilonia fue la madre, el nido de religiones paganas, también tenemos el testimonio de conocidos historiadores; por ejemplo, Herodoto, el viajero mundial e historiador de la antigüedad. El presenció la religión-misterio y sus ritos en numerosos países y menciona cómo Babilonia fue el nido original del cual todo sistema de idolatría proviene.[4]


Bunsen dice que el sistema religioso de Egipto fue derivado de Asia y “del Imperio primitivo de Babel”. En su conocido trabajo titulado Nínive y sus ruinas, Layard declara que tenemos el testimonio unido de la historia profana y sagrada, que la idolatría originó en el área de Babilonia el más antiguo de los sistemas religiosos.[5]


Cuando Roma se convirtió en un imperio mundial es un hecho conocido que ella asimiló dentro de su sistema a dioses y religiones de todos los países paganos sobre los cuales reinaba.[6] Como Babilonia era el origen del paganismo de estos países, podemos ver cómo la nueva religión de la Roma pagana no era más que la idolatría babilónica que se desarrolló de varias formas y bajo diferentes nombres en las naciones a las que fue.


Teniendo todo en cuenta, notamos que fue durante el tiempo del dominio de Roma que el verdadero Salvador, Cristo Jesús, nació, vivió entre los hombres, murió y resucitó de entre los muertos. Entonces ascendió al cielo, envió al Espíritu Santo y la Iglesia del Nuevo Testamento fue establecida en la tierra. Y qué gloriosos días fueron esos. Basta solamente con leer el libro de los Hechos para ver cuánto bendijo Dios a sus genes en esos días. Multitudes añadían a la Iglesia, la verdadera Iglesia. Grandes hechos y maravillas hacían como confirmación de Dios a su Palabra. La verdadera cristiandad estaba ungida por el Espíritu Santo, y barría a la idolatría como el fuego en la pradera. Rodeaba las montañas y cruzaba los mares. Hizo que temblaran y temieran los tiranos y reyes. Se decía de aquellos cristianos que habían volteado al mundo de arriba para abajo. Así era su mensaje y su espíritu, lleno de poder.


No habían pasado muchos años cuando comenzaron a proclamarse algunos hombres como “señores” sobre el pueblo de Dios, tomando el sitio del Espíritu Santo; en vez de conquistar por medios espirituales y verdaderos –como lo habían hecho en los primeros días–, éstos empezaron a sustituir la verdad e implantar sus propias ideas y métodos. Se comenzaron a hacer intentos por unir el paganismo con la cristiandad, inclusive en los días cuando el Nuevo Testamento era escrito, porque Pablo menciona que «el misterio de iniquidad ya está obrando» (2 Tes. 2: 7). El nos previene que ha de venir una “apostasía” y que muchos «apostatarán de la fe, escuchando a espíritus de error y a doctrinas de demonios» (1 Tim. 4: 1). Estas son las doctrinas falsas de los paganos. Para el tiempo en que Judas escribió el libro que lleva su nombre, le fue necesario amonestar al pueblo a que “luchen tenazmente por la fe que ha sido una vez dada a los santos”, porque algunos hombres se habían metido disimuladamente y estaban tratando de cambiar la verdad que había sido dada por Cristo y los apóstoles, por falsedades (Jud. 1: 3-4).


El cristianismo se encontró frente a frente con el paganismo de Babilonia establecido en diversas formas en el Imperio Romano. Aquellos cristianos rehusaron tener algo que ver con esas costumbres y creencias. Como resultado de esto, sufrieron muchas persecuciones. Demasiados cristianos fueron acusados falsamente, arrojados a los leones, quemados en estacas y torturados de muchas otras formas. Pero después comenzaron grandes cambios a sucederse. El emperador de Roma profesó haberse convertido. Se dieron órdenes imperiales por toda Roma para que las persecuciones cesaran. Se dieron grandes honores a los obispos. La Iglesia comenzó a recibir aceptación y poder. Pero se tenía que pagar un alto precio por todo esto.


Se hicieron muchas concesiones al paganismo. En vez de que se separara la “Iglesia” del mundo, ésta se hizo parte de él. El emperador, mostrando favoritismo, demandó un sitio de preeminencia en la iglesia, puesto que en el paganismo los emperadores eran considerados como dioses. De ahí en adelante, comenzaron a surgir mezclas de paganismo con cristiandad, como lo saben todos los historiadores.


Tan alarmante como puede parecer, el mimo paganismo que se originó en Babilonia y se había ya esparcido por las naciones, fue simplemente mezclado con el cristianismo –especialmente en Roma–. Esta mezcla produjo lo que hoy en día se conoce como la Iglesia Católica Romana, como han de probar las páginas siguientes.


No es nuestra intención tratar de ridiculizar a nadie con cuyas creencias no estamos de acuerdo. Al contrario, es nuestro deseo sincero que esta información sea un llamado a toda persona que tiene una fe genuina –no importa su afiliación religiosa– para que abandonen las doctrinas babilónicas y sus conceptos, y regresen a la Biblia y a la fe que una vez fue dada a los santos.


El Culto a María

Tal vez la prueba más significativa de que el culto a María no es otra cosa que la continuación del culto pagano a las diosas de diversos nombres y no a la bendita madre del Señor (siempre bien amada pero no adorada por los verdaderos cristianos), es que en la religión pagana la madre es adorada tanto como a su hijo o más. Aquí hay una clave muy importante para ayudarnos a resolver el misterio contemporáneo de Babilonia. El verdadero cristianismo enseña que el Señor Jesús, y solamente él, es "el Camino, la Verdad y la Vida", que solamente él entre todas las criaturas de la tierra, ha podido vivir una vida sin mancha de pecado; y él es quien debe ser exaltado. Nunca su madre. Pero el catolicismo romano, demostrando la influencia del paganismo en su desarrollo, exalta a la madre también y en muchas formas, la madre es más honrada que el mismo Hijo.
Bien sabemos que muchos han de tratar de negar que la Iglesia Católica atribuye una posición divina a María. Pero al viajar alrededor del mundo, ya sea en una majestuosa catedral o una capilla provinciana, la estatua de María ocupa el puesto primordial. Al recitar las oraciones del rosario y del “Ave María” se repiten estas nueve veces más que el “Padrenuestro”. Se acepte o no, el nombre de María es más importante en el catolicismo. En forma similar a la Babilonia del pasado la diosa-madre es glorificada hoy en día en la Babilonia del presente; solamente que se usa el nombre de María en vez de otros nombres bajo los cuales era conocida la diosa.


Al católico se le enseña que la razón por la cual debe orar a María, es porque ella lleva las peticiones de sus adoradores a su hijo Jesús, y como es su madre, el contesta la oración para complacerla. Con esto se deduce que María tiene más compasión, más comprensión y más bondad que su hijo, que el Señor Jesús. Ciertamente tal suposición es una blasfemia y va completamente en contra de las enseñanzas de las Escrituras. Sin embargo, esta idea frecuentemente repetida de los escritos católicos.


Un notable escritor católico romano, Alfonso Ligorio, escribió que las oraciones son más efectivas cuando se dedican a María, en vez de a Cristo. Y el hecho de que sus escritos lleven el sello de aprobación de la Iglesia Católica, es evidente, ya sea que fue canonizado como santo por el Papa Gregorio XIV en 1839, y fue declarado doctor de la Iglesia Católica por el papa Pío IX.


En una parte de sus escritos, Ligorio describe una escena imaginaria en la cual un pecador ve dos escaleras colgando del cielo. María esta a la cabeza de una y Jesús en la otra. Cuando el pecador trata de subir por la de Jesús, ve la cara furiosa de él, y cae derrotado. Pero cuando sube la escalera de María, lo hace rápida y fácilmente, y es bienvenido por ella, que lo introduce en el cielo y lo presenta a Cristo. Entonces todo va bien. Esta descripción es para demostrar cuanto más fácil y efectivo es el ir a Cristo a través de María.[1]


Este mismo escritor católico dijo que el pecador que se aventura a ir directamente a Cristo, puede encontrarse con la presencia de su ira. Pero si va a orar a la “virgen”, ella sólo tendrá que mostrar a Jesucristo “los senos que le dieron de mamar”, y su furia se calmara inmediatamente.[2] Ciertamente tal idea va contra las Escrituras. El caso es que las Escrituras nos dan una ilustración que niega rotundamente esta aseveración: «¡Bienaventurado el vientre que te llevó y los senos que mamaste!», dijo una mujer a Jesús; pero el le contesto diciendo: «¡Antes bien, bienaventurados los que oyen la palabra de Dios y la obedecen!» (Lucas 11: 27-28).


Obviamente, la idea de que Jesús era persuadido a contestar una oración porque María le mostrase los pechos que mamó, es contraria a las Escrituras. Pero tal idea de los pechos no era extraña en los cultos de la diosa-madre pagana. Se han desproporcionados con su cuerpo, de una manera extraña. O, como en el caso de Diana, para demostrar su fertilidad, se ilustra con unos 100 senos.


El catolicismo ha intentando aún de exaltar a María a una posición netamente divina con la nueva doctrina de la inmaculada concepción. Tal enseñanza no es otra cosa que un esfuerzo más para hacer a María semejante a la diosa del paganismo, pues en los viejos mitos, la diosa también se creía que había nacido de concepción sobrenatural. Estas viejas fábulas variaban, pero todas hablaban de incidentes sobrenaturales en conexión con su entrada al mundo. Enseñaban que era superior a todo mortal ordinario, que era divina. Y así, poco a poco, era necesario enseñar que María también entro a este mundo de una manera sobrenatural, para hacer que las enseñanzas acerca de ella concertaran con las del paganismo.


El elemento sobrenatural en las enseñanzas de la Iglesia Católica Romana sobre María, es de que ella nació sin pecado original. Pero de este nacimiento no nos dicen nada las Escrituras. Acerca de María, la Biblia dice que fue una mujer virtuosa y temerosa de Dios, favorecida y escogida por Él, una virgen, pero tan humana como Vd. y yo, como humana, era miembro de la raza caída de Adán. Como las Escrituras declaran, «por cuantos todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios» (Romanos 3: 23). La única excepción de esto es nuestro Señor Jesucristo. Como todo el mundo, María necesitaba de un Salvador, y esto fue plenamente admitido por ella misma cuando dijo: «Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador» (Lucas 1: 47). Obviamente si María necesitaba de un salvador, entonces no era salvadora. Si necesitaba de un salvador, ella necesitaba ser salva, recibir perdón, ser redimida como todos nosotros. En resumen, la divinidad de nuestro Señor no radica en el hecho de que su madre haya sido una persona exaltada o sobrehumana. No; al contrario, es divino porque él es el único hijo de Dios, concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Su divinidad viene del Padre Celestial, no del carácter sobrehumano del instrumento que Dios usó para su entrada en el mundo.


Debemos comprender que fue Jesús quien nació de concepción sobrenatural, no su madre. La idea de que María era superior a otros seres humanos, fue enfáticamente rechazada por el mismo Jesús. Un día, mientras predicaba: «Su madre y sus hermanos estaban fuera. Y le dijo uno: "He aquí tu madre y tus hermanos están afuera, quieren hablarte". Y Jesús respondió al que esto le decía: “¿Quién es mi madre y quienes son mis hermanos? Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: “He aquí mi madre y mis hermanos. Porque todo aquel que hiciere la voluntad de mi Padre que esta en los cielos, ese es mi madre, y hermano y hermana"» (Mateo 12: 46-50). Claramente podemos ver que si servimos al Señor, si hacemos su voluntad, estamos en la misma categoría espiritual que María. Ciertamente esta unidad en Cristo nos enseña igualdad a los ojos de Dios y rechaza la idea de que María fuese una persona sobrenatural.


Sin embargo, el romanismo adoptó del paganismo la idea de orar a la divina madre, de modo que tuvo que enseñar que María era una persona sobrenatural; de lo contrario, ¿cómo podría ella escuchar las oraciones que le dirigen cada día los católicos de todo el mundo, recitando el ave María, el rosario, las letanías de la virgen bendita y otras mas? Multiplique el número de estas oraciones por el número de católicos que la recitan cada día. ¿Se ha imaginado que María tendría que escuchar 46.296 peticiones por segundo? Y esto es un cálculo conservador. Esta claro que nadie más que Dios puede hacer esto. Sin embargo, los católicos creen que María escucha todas estas oraciones, y entonces, por necesidad, tienen que exaltarla a una posición divina, sea bíblica o no.


Tratando de justificar tan innecesaria exaltación de María, los lideres católicos han buscando algún fundamento bíblico para sostener esta creencia. Las palabras de Gabriel a María «bendita tu entre las mujeres» (Lucas 1: 28) han sido frecuentemente referidas a este respecto. Seguramente que las palabras de Gabriel indican que María fue favorecida de Dios; pero no le hicieron una persona divina, simplemente porque fue “bendita entre las mujeres”, pues mil trescientos años antes fue pronunciada una bendición similar a Jael, mujer de Heber Cineo (Jueces 5: 24). La Biblia, sencillamente, nos demuestra que María era “bendita entre las mujeres”, pero esto no significa que debemos adorarla, orar a ella, o hacerla una Diosa.


Antes de pentecostés María estaba reunida con los discípulos esperando la promesa del Espíritu Santo. Leemos que los apóstoles «perseveraban unánimes en la oración con las mujeres y con María, la madre de Jesús y con sus hermanos» (Hechos 1: 14). Ciertamente, las escrituras no dicen que los discípulos estaban orando a María; la ilustración que acompaña –tal como es vista en los catecismos católicos[3]– intenta dar a María una posición central. Pero como sabe todo estudiante bíblico los discípulos en esa ocasión no estaban mirando a María; estaban buscando que el Cristo resucitado, quien había ascendido al cielo, les enviase el don del Espíritu Santo.


Nótese también que en el dibujo, no solamente están los discípulos mirando a María, sino que también el Espíritu Santo (en forma de paloma) se ve volando sobre ella. De acuerdo a las sagradas escrituras, la única persona sobre quien el Espíritu Santo descendió en esa forma fue sobre el mismo Jesús, no sobre su madre. Por otra parte, y aunque parezca increíble la diosa virgen pagana, bajo el nombre de Juno era frecuentemente representada con una paloma en su cabeza, como también lo eran Astarté,Cibeles e Isis.[4] Y así, la influencia pagana en tales cuadros, aparece de un modo bien claro.


Otro intento por glorificar a María –exaltarla a un plano que la escritura no le otorga– puede notarse en una doctrina católica, conocida como la perpetua virginidad de María. Esta enseña que María continuó virgen toda su vida. Pero tal doctrina no fue nunca enseñada por Cristo o por sus discípulos como le explica la enciclopedia británica, la doctrina de la perpetua virginidad de María no fue enseñada hasta cerca de 300 años del regreso de nuestro Señor al cielo. No fue sino hasta después del Concilios de Calcedonia, en el año 451, que esta infundada suposición fue aprobada oficialmente por Roma.[5]


Al contrario de las enseñanzas católicas, la Biblia muestra claramente que María no continuó como virgen a través de toda su vida. La Biblia enseña que nuestro señor Jesucristo nació de la virgen María, concebido en virginidad y nacido sobrenaturalmente (Mateo 1: 23). Enfáticamente creemos en el nacimiento virginal de Jesús. Pero después del nacimiento de Él, María dio a luz a otros hijos, los hijos naturales de su unión con José, su esposo.


En Mateo 1: 25 leemos que Jesús fue el hijo primogénito. La Biblia no dice que María haya parido a un solo hijo, sino que nos dice que Jesús fue su primer hijo. El hecho de que Jesús fuera el primogénito, indica que después nacieron de María otros hijos. Siempre en el lenguaje lógico normal, un primero requiere un segundo[6]. Pero fuera de esta línea de razonamiento, las escrituras no dejan lugar a dudas del hecho de que María tuvo otros hijos después del nacimiento de Jesús. Sus nombres son anotados en la Biblia, como sigue: Jacobo, José, Simón y Judas (Mateo. 13: 55). Además de estos hermanos, el versículo siguiente menciona a la hermanas de Jesús. Las gentes de Nazareth dijeron: «¿Y no están todas sus hermanas con nosotros?» (). La palabra “hermanas” está en plural, de modo que sabemos que tuvo por lo menos dos hermanas. Pero si nos fijamos un poco más, veremos que el pasaje indica que Jesús no sólo tenía dos hermanas, sino que por lo menos tenía tres. Notemos que el versículo habla de todas ellas. Esto, definitivamente, implica que la expresión se refiere a tres o más hermanas. Si entonces añadimos tres y cuatro hermanas además de Jesús, resulta que María, tuvo ocho hijos.


El señor Jesús nació de María sobrenaturalmente, por nacimiento virginal, los otros siete hijos que ella tuvo, nacieron normalmente; fueron engendrados por su esposo José. Pero la actitud católica es que José conservó a María como virgen por el resto de su vida. Sin embargo, ella fue virgen según las Escrituras solamente hasta después del nacimiento de Jesús. José no conoció a María hasta después del nacimiento de Jesús. Pero más tarde, José y María tuvieron unión matrimonial y dieron a luz a varios hijos tal como lo enseñan las Escrituras. Estudiando lo que la Biblia enseña, nos damos cuenta de quela doctrina de la perpetua virginidad de María es completamente falsa.


Durante los días de apostasía –para hacer más clara la identificación de María con la madre-diosa que las naciones venían adorando hacía cientos de años–, algunos exagerados admiradores de María comenzaron a enseñar que el cuerpo de María nunca sufrió corrupción, sino que ascendió a los cielos al igual que Jesucristo y que allí sentada hoy en día, como la reina del cielo para recibir culto y oraciones. No fue sino hasta el siglo XX que la doctrina de ascensión de María se proclamó oficialmente como una doctrina de la Iglesia Católica Romana.


Fue tan sólo en el año 1950 que el papa Pío XII declaró que el cuerpo de María no sufrió corrupción, sino que fue llevado al cielo. Obviamente, dicha doctrina de la ascensión de la virgen, no es parte de la doctrina del Nuevo Testamento.


He aquí las palabras de uno de sus admiradores, san Bernardo, que favorecen la posición católica en este aspecto: «En el tercer día, después de la muerte de María, cuando los apóstoles se juntaron alrededor de su tumba, la encontraron vacía. El cuerpo sagrado había sido llevado al paraíso celestial. La tumba no tuvo poder sobre alguien inmaculado. Pero no fue suficiente que María haya sido recibida en el cielo; ella no era cualquier ciudadano ordinario; tenía aún mayor dignidad que el más alto de los arcángeles. María había de ser coronada reina del cielo por el Padre Eterno; ella había de tener un trono a la mano derecha de su hijo. Ahora, día tras día, hora tras hora, ella está orando por nosotros, obteniendo gracia para nosotros, preservándonos del peligro, protegiéndonos de la tentación, llenándonos de sus bendiciones».


Bien puede decirse que el culto a María en su plenitud, está basada en esta creencia de que ella ascendió a los cielos. Pero la Biblia no dice nada en absoluto de tal “ascensión de María”. Al respecto, Juan 3: 13 dice: «Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del Hombre, que está en el cielo, nuestro Señor Jesucristo». El es quien está sentado a la diestra de Dios Padre. El es quien es nuestro mediador. El es quien nos llena de bendiciones, ¡no su madre!


La Biblia no dice nada de orar a una mujer, sea María cualquier otra. Este culto falso es repetidamente prohibido en la Biblia. Las verdaderas oraciones deben ser dirigidas a nuestro Señor mismo. «Porque hay un Dios a si mismo un mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre» (1 Tim. 2: 5). La simple idea de orar a María como mediadora y reina del cielo, no es más que un paganismo disfrazado con el nombre de María.


Junto con las oraciones a María está el rosario, el cual, como hemos de ver, es igualmente origen pagano. Como un instrumento, el rosario es una cadena con quince series de pequeñas bolitas; cada serie está marcada por una bola más grande.



Los bordes de la cadena se juntan con una medalla con la efigie de María. De está medalla cuelga una cadena corta al final con una cruz.


Los objetos en el rosario son para contar oraciones, las cuales son repetidas una tras otra. Tal instrumento, –muy bien conocido– forma parte importante del culto católico. Pero como tantas otras cosas en la Iglesia Católica, el rosario no es un instrumento cristiano sino un invención pagana. Mucho antes de que existiera una Iglesia Católica, el rosario era usado comúnmente en casa toda la nación pagana.


Se encontró un medallón en Citium (Chipre) que había sido colonizado por los fenicios, el cual tiene un circulo de cuentas que se semejan al rosario. Este rosario fue usado en el culto a Astarté, la diosa-madre, cerca de 800 a.C. Este mismo “rosario” se puede ver en muchas de las monedas encontradas que se usaban en Fenicia.


Los bramas han usado desde hace mucho tiempo rosarios con cientos de canicas. Los adoradores deVishnu dan a sus hijos rosarios de 108 canicas. UN rosario similar es usado por millones de budistas en la India y en el Tibet.[7] Los musulmanes constantemente oran por los noventa y nueve nombres de Alá con su rosario Tasbih de 99 canicas.[8] Los adoradores a Siva tienen un rosario con el cual repiten, si es posible, todos los mil ocho nombres de su dios.[9]


Cuando los misioneros católicos visitaron la India, Japón y México por vez primera, sitios éstos en los cuales el nombre de Cristo jamás se había escuchado, se sorprendieron a encontrar rosarios usados por los paganos. Los adoradores del demonio en el Tíbet y China usan rosarios para sus rituales. Los rosarios son frecuentemente nombrados en los libros sagrados de los hindúes.[10] El rosario era usado en la Grecia asiática y tal es el objeto con canicas visto en las estatuas de la diosa Diana.[11] Escritos de dos y tres siglos antes de Cristo mencionan el uso del rosario dentro de varias religiones paganas. Y no solamente estaba el rosario en evidencia en todos estos países y dentro de todas estas religiones que hemos mencionado, sino que también era usado en los días del paganismo en Roma, en donde las mujeres se adornaban el cuello no solamente por razones ornamentarias, sino como recordatorio de oración en sus religiones paganas. La palabra collar, Monile, significa recordatorio,[12] es decir, medio para recordar.


Nadie puede negar el hecho de que el instrumento del rosario era usado en la época precristiana y no por religiones no cristianas. Incluso la misma Enciclopedia Católica, dice: «En casi todos los países nos encontramos con algo similar al rosario para contar las oraciones».


De todas maneras, ni Cristo ni los apóstoles enseñaron nunca a orar empleando algún instrumento u objeto para contar las oraciones. El memorizar oraciones y luego repetirlas una y otra vez mientras que contamos las canicas, realmente se convierte en un ejercicio de memoria en vez de una expresión espontánea del corazón. Considerando que su uso no tiene base bíblica y que su origen proviene de tribus aborígenes paganas, el rosario no es más que otro ejemplo de cómo el paganismo fue mezclado con la religión católica.


La oración más frecuentemente repetida y la principal del rosario, es el Avemaría, que se dice de la siguiente forma: «Dios te salve, María; llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecados, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén».


Recitar el rosario completo ocupa quince minutos. Requiere la repetición del avemaría 53 veces, del Padrenuestro 6 veces, 5 misterios, 5 meditaciones de los misterios, 5 glorias y una repetición del llamado Credo de los Apóstoles. Bien, notemos en dónde está puesto el énfasis. ¿Cuál es la que se repite más frecuentemente? La oración a María. El caso es que el Avemaría es repetida nueve veces más que el Padrenuestro. Pero, preguntamos, ¿Es más importante o efectiva la oración compuesta por hombres[13] y dirigida a María nueve veces, que una oración enseñada por Jesús y dirigida a Dios mismo? Tal énfasis en la madre indica claramente la mezcla del paganismo en el sistema de Roma.


El repetir una oración una y otra vez es indicado en la Biblia como una práctica del paganismo. Por ejemplo, oraciones repetidas se ofrecía a Diana en conexión con su culto en Efeso. Estas oraciones consistían de una corta frase religiosa, repetida una y otra vez; tal como podemos ver en Hechos 19: 34. En este pasaje, los idólatras de la diosa-madre «todos gritaron casi por dos horas: grande es Diana de los efesios». Todos gritaban esto una y otra vez, y al igual que estos adoradores de Diana, usaban frases repetidas en su culto, asimismo hoy día, la misma clase de oración no bíblica continúa en la iglesia católica aplicada a María. Pero Jesucristo se oponía radicalmente a la práctica de repetir oraciones una y otra vez y así lo expreso: «Y cuando ores –dijo– no uses vanas repeticiones como lo hacen los gentiles, porque ellos se imaginan que han de ser oídos por su uso de muchas palabras. No os hagáis, pues, semejantes a ellos, porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad antes que vosotros pidáis» (Mateo 6: 7-13). En este pasaje nuestro Señor, en términos claros, nos pide no orar repitiendo la misma oración una y otra vez. Jesús declaró enfáticamente que esto era ritualista. Debemos creerle y obedecerle a El.


De todas las oraciones del rosario, la única que es tomada directamente de la Biblia, es elPadrenuestro. Pero aun esta oración no debe repetirse una y otra vez, pues es a continuación de habernos dicho El que no usáramos repeticiones y muchas palabras como lo hacen los paganos, que dice en el siguiente versículo: «De esta manera debéis orar: Padre nuestro, que estas en los cielos...». Y les dio a los apóstoles esta oración breve como ejemplo. En el mismo párrafo en que les indicó no repetir palabras en vano, el Señor Jesús dio esta oración como algo opuesto al tipo de oraciones de los paganos; sin embargo, en desobediencia directa a las Escrituras, los católicos son enseñados a repetir esta preciosa oración una y otra vez en lugar de imitarla. Y si el Padrenuestro no debe repetirse, cuánto menos debemos repetir la más breve oración hecha por hombre y dirigida, no a Dios, sino María, la madre humana de Jesús.