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martes, 6 de agosto de 2013

El Amor Verdadero

Nada puede separarnos del amor de Dios. Está en la Biblia, Romanos 8:38-39, "Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro".


El amor de Dios es un sacrificio. Está en la Biblia, Juan 3:16, "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna".


El amor de Dios es eterno. Está en la Biblia, Salmo 136:1, "Alabad a Jehová, porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia".


¿Cómo se describe el amor? Está en la Biblia, 1 Corintios 13:4-7, "El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta".


Se nos ordena amarnos unos a otros. Está en la Biblia, 1 Juan 2:7-8, "Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio. Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra".


El amor no es sólo para los amigos. Está en la Biblia, Mateo 5:43-44, "Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen".


La ley de Dios se resume en el amor. Está en la Biblia, Mateo 22:37-40, "Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas".


El amor a Dios se demuestra guardando sus mandamientos. Está en la Biblia, 1 Juan 5:3, "Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos".


No permita que el amor a Dios se debilite. Está en la Biblia, Apocalipsis 2:4-5, "Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido".

sábado, 23 de marzo de 2013

LOS ORÍGENES LECCIÓN 12 – LA CREACIÓN Y EL EVANGELIO

        


V M – “Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados”. (1 Cor. 15:22).


 



  1. I.   INTRODUCCIÓN

    1. En esta lección veremos que aunque el enemigo hizo todo lo que pudo para destruir la obra maravillosa de la creación, Dios no permaneció de brazos cruzados delante de la decisión equivocada del ser humano, sino que vino a este mundo en la persona maravillosa de Jesús para recrear la obra distorsionada de la creación.

    2. Tan pronto apareció el pecado, apareció también la promesa de la salvación.  Dios le dijo a la serpiente lo que está  en Gén. 3:15. Veamos:




 



  1. II.     LA GRACIA EN EL EDÉN

    1. Gen 3:15 – “Y pondré enemistad entre ti (serpiente = diablo) y la mujer (iglesia), y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el  calcañar”.

      1. La serpiente es el diablo; la mujer simboliza a la iglesia. De la iglesia saldría un día el Mesías (la simiente de la iglesia). El enemigo lo heriría al crucificarlo en el Calvario, pero esta herida sería en el calcañar. Cristo heriría al enemigo en la cabeza contundentemente. Por eso al morir en la Cruz del Calvario Jesús dijo: “Consumado es”.

      2. ¿Qué era lo que estaba consumado? El trabajo de restauración, de recreación, de salvación. La promesa de la salvación no se quedó solo en la teoría de la promesa, sino que trascendió a la práctica.

        1.  Gén. 3:21 – “Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió”.



      3. Para esto un cordero tuvo que ser sacrificado. Su sangre fue derramada simbolizando la sangre de Jesús, el Cordero de Dios que un día moriría en la Cruz del Calvario. Con la piel de aquel cordero Dios preparó túnicas para cubrir la desnudez de la primera pareja. Hasta ese momento  Adán y Eva se cubrían con hojas de higuera. Las hojas de higuera simbolizan la justificación mediante las obras humanas. Las hojas de higuera nada duran, nada cubren, nada resuelven, solo nos dejan más expuestos a la vergüenza.

      4. Las túnicas de piel son un símbolo de la justificación por la fe. Esto es, la obra de Dios que echa por tierra la gloria del hombre y hace por el hombre lo que él no puede hacer por sí mismo. Aquí podemos ver el evangelio en acción, el evangelio escrito con sangre. A partir de ese día un cordero sería sacrificado cada día hasta que un día cuando el verdadero Cordero de Dios sería sacrificado en la Cruz del Calvario. Desde el Edén la gracia de Dios ha estado disponible para el pecador. Recordemos que donde abundó el pecado sobreabundó la gracia.






 



  1. III.      EL PECADO Y LA MUERTE

    1.  Aquí hablaremos de la muerte como consecuencia del pecado. Hay dos tipos de muerte: la muerte física y la muerte espiritual.

    2.  Gén. 3:19 – “Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo  volverás”.

      1. Aquí se habla de la muerte física. Al crear al hombre Dios unió el barro con el soplo de vida. Por lo tanto, es lógico que al morir el  soplo de vida regrese a Dios que lo dio y el barro vuelva a la tierra. Esto es precisamente lo que sucede cuando alguien muere.

      2.   Hoy día el proceso de descomposición del cuerpo humano se acelera cuando lo incineran y lo convierten en polvo inmediatamente.





  2. Dios le dijo a la primera pareja que si comían del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal ciertamente morirían. Ellos comieron. ¿Murieron o no murieron? Si murieron, ¿cómo es posible que Adán y Eva tuvieran hijos? Por supuesto que no murieron físicamente inmediatamente luego de pecar. Adán vivió 930 años.

  3. Si no murieron inmediatamente luego de pecar, entonces ¿mintió Dios? Por supuesto que NO. Lo que sucede es que desde el momento de la desobediencia nuestros primeros padres se alejaron de Dios, y si Dios es vida entonces ellos se alejaron de la vida. Todo lo que ellos viviesen separados de Dios sería a penas sobrevivir. Sería como transitar por un camino de condenación hacia la muerte final.

  4. Aquí hay una verdad implícita: El ser humano sin Cristo, aunque no lo sepa, está muerto. Podrá respirar, moverse, comer, trabajar,  etc. pero esto no es vida, es solo sobrevivir. La vida solo es vida plena cuando la persona vive en comunión con la persona vida que es Dios.  Por eso Dios dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida…”. Además, el Señor Jesús añadió: “El que tiene al Hijo tiene la vida, el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida”.

  5. Isa.59:2 – “Pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír”.

    1. Nunca debemos olvidar que cualquier vida que vivamos lejos de Dios no es vida; es simplemente una imitación. Nuestra única solución es regresar a Dios, quien es la persona vida.

    2. El pecado hizo que perdiéramos ese placer y privilegio de estar en la presencia de Dios. Lo único que el corazón desea es alejarse lo más posible de Dios y tratar de ser feliz a su manera. Con esta actitud acaba sufriendo más y haciendo sufrir a las personas que lo  aman. Por ese es que Dios toma la iniciativa para salvar al pecador.




 


 


 



  1. IV.      CUANDO AUN ÉRAMOS PECADORES

    1. La iniciativa de la salvación es divina, no humana. El ser humano no se salva porque quiere salvarse, sino porque Dios lo busca incansablemente porque desea salvarlo.

    2. Cuando la primera pareja pecó tuvieron miedo y se escondieron, pero Dios salió a buscarlos.

    3. Rom. 5:6 al 8 – “Porque Cristo, cuando aun éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aun pecadores, Cristo murió por nosotros”. 

      1. Esto es algo admirable e incomprensible a la vez. La actitud salvadora de Dios no fue una respuesta al arrepentimiento del ser humano. Adán y Eva ni siquiera tenían consciencia completa de lo que habían hecho. Estaban con miedo, con vergüenza, pero no estaban arrepentidos y sin embargo, Dios vino a buscarlos.

      2. Pablo dice que el amor de Dios se muestra para con nosotros en que siendo aun pecadores Cristo murió por nosotros. Esto es fruto de la misericordia infinita de un Dios de amor.

      3. El texto empieza diciendo que Cristo, cuando aun éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.  Pablo nos dice que  estábamos débiles, acabados, sin fuerza, indefensos. Nada podíamos hacer para salvarnos a nosotros mismos. Necesitábamos un salvador poderoso el cual vino a su tiempo.

      4. Pablo nos describe como impíos o pecadores. Cristo murió por los impíos y amó a los rebeldes. Nos amó aunque nada bueno había en nosotros.

      5. Los impíos son los que no tienen temor de Dios. No tienen respeto a Dios. No reverencian a Dios. Cristo murió por este tipo de gente. ¿Cómo muestra Dios su amor por los impíos? ¿A dónde debemos mirar para ver el amor de Dios?

      6. Mucha gente acusa a Dios de no tener amor. La gente se pregunta ¿cómo un Dios de amor puede permitir que millones de personas mueran de hambre? ¿Cómo un Dios de amor puede permitir que un terremoto termine con miles de vidas?  Para ver el amor de Dios tenemos que mirar al lugar correcto. ¿Cuál es ese lugar?   






 



  1. V.       EL SUSTITUTO PORTADOR DEL PECADO

    1. La más grande demostración del amor de Dios tuvo lugar en la Cruz del Calvario.  Para entender esto debemos hablar de lo que sucedió en ese lugar.  

    2. Gál. 3:13 – “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado de un madero)”.    

      1. Fue en la Cruz del Calvario que Jesús ocupó nuestro lugar y derramó su sangre para redimirnos del pecado. Nunca minimicemos la importancia y el valor de la sangre de Cristo.

      2. Heb. 9:22 – “Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión”.

        1. Nuestra redención demandaba que se pagara un precio y ese precio era la sangre preciosa de Jesús.

        2. Adán nos metió en problemas. El pecado entró al mundo por causa de Adán y siempre que aparece el pecado trae consigo la muerte. El pecado y la muerte son una pareja inseparables. El pecado da a luz la muerte y la muerte pasó a todos los hombres.

        3. ¿Por qué toda la humanidad fue infectada con esta terrible enfermedad del pecado y la muerte?  ¿Por qué no se culpó solo a Adán? ¿Por qué la muerte tuvo que pasar a toda la humanidad? Simplemente porque todos pecamos.

        4. ¿Cuándo fue que todos pecamos? Cuando Adán pecó. Pero, yo no estaba allí cuando eso sucedió. Si creemos en la Biblia estaremos de acuerdo en que Adán es el padre de todos nosotros. Todos procedemos de Adán. Cuando Adán pecó, en cierto sentido cada uno de nosotros estábamos allí con él. Adán actuó como nuestro representante. Podemos objetar que Adán sea nuestro representante, pero si rechazamos esa representación rechazamos también la representación de Cristo.

        5. No fue solamente Adán quien actuó en nuestro lugar, sino que Cristo también actuó en nuestro lugar. Adán nos metió en el problema, pero Cristo nos saca del problema. Si decimos que no es justo que Adán nos representara ya que ni siquiera estábamos en el Edén, ¿cuán justo es que Cristo nos represente? ¿Era justo que un inocente fuera juzgado por los pecados que nosotros cometimos? ¿Era justo que el juicio y la ira de un Dios santo cayeran sobre Cristo en vez de caer sobre nosotros?

        6. Lo que hizo Adán fue la peor cosa que pudo sucedernos, pero lo que hizo Cristo es lo mejor que nos ha sucedido. Entender este principio hará que la Biblia cobre vida para nosotros.

        7. En la caída de Adán todos pecamos, pero en la victoria de Cristo todos somos victoriosos.   








 



  1. VI.   UNA NUEVA CREACIÓN

    1. Todo el sacrificio de Cristo tuvo un solo propósito: salvar al hombre y restaurar en él la imagen perdida de Dios.



  2. El trabajo de restauración también involucra la promesa de una nueva creación, un nuevo cielo, una nueva tierra donde ya no existirá más el dolor, el sufrimiento, la tristeza, la enfermedad, etc.

  3. El pecado no se levantará por segunda vez. Finalmente el pecado terminará y dará comienzo un mundo nuevo.

  4. Dios no solamente creó el mundo, también es su proveedor y sustentador. El se ocupa en cuidarlo. El pecado entró y destruyó, pero Dios no se quedó de brazos cruzados, vino a salvar y a restaurar la obra de la creación. Nada puede hacer en nuestro favor si no se lo permitimos. Por lo tanto, abrámosle nuestro corazón, entreguémosle nuestra vida y digámosle que aceptamos su poder restaurador.  


 


DEMOS GRACIAS A NUESTRO DIOS PORQUE PERMITIÓ QUE JESÚS FUERA NUESTRO SUSTITUTO, MURIERA EN LA CRUZ DEL CALVARIO Y PAGARA LA DEUDA DE NUESTROS PECADOS PARA SALVARNOS.


Preparado por Marcos Bandas Acosta, Maestro Clase 17 (Balcón) – sábado 23 de marzo de 2013.

sábado, 9 de marzo de 2013

LOS ORÍGENES LA MAYORDOMÍA Y EL MEDIOAMBIENTE

V M – “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla (dominar, gobernar), y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra” (Gén. 1:28).


 



  1. I.         INTRODUCCIÓN

    1. 1.  La iglesia Adventista es el remanente anunciado por Dios en Apocalipsis 14: 6 y 7.

      1. Apoc. 14: 6 y 7 – “Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenia el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado, y adorar a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas”.

        1. a.  En este texto Juan menciona tres cosas importantes: la llegada de la hora del juicio, la adoración al verdadero Dios y el tema de la creación.








b. Este es parte del último mensaje al mundo. Tenemos que hacerle saber a la humanidad que Dios es el Creador y que no hay otro. Parte de este reconocimiento no es solo adorarle, sino también cuidar la naturaleza que él creó. ¿Por qué? Porque así fue desde el principio. Al terminar de crear al ser humano Dios le confió la responsabilidad de cuidar el medioambiente.



  1. II.        EL DOMINIO DADO EN LA CREACIÓN


1.  Gen. 1:26 - “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra”.



  1. Señorear significa: dominar o mandar como si fuera el dueño de alguna cosa. Algunas versiones de la Biblia usa la palabra potestad que significa poder. Poder es sinónimo de señorear. Dios le dio a Adán potestad. Dios tiene potestad sobre los cielos y sobre la tierra en el sentido de ser el protector y sustentador, el que cuida, el que vigila.


2.  En el Salmo 8:3 al 8 – David nos habla del dominio que Dios le dio al hombre sobre todos los animales.  (Leerlo).



  1. Cuando Dios le dio al ser humano potestad sobre los animales le estaba confiando la responsabilidad de cuidarlos, no de explotarlos ni destruirlos sin escrúpulos. Después de la entrada del pecado el ser humano dejó de ver a la naturaleza como un don precioso que Dios le había confiado y pasó a explotarla sin piedad.

  2. Hoy día el ser humano no domina con responsabilidad, sino con violencia y egoísmo. Es un dominio peligroso que le trae consecuencias tristes.

  3. c.  La naturaleza perdió significado para el hombre moderno quién llegó a considerarla como algo que hay que usarla y desecharla (Eje. Haití - deforestación). La triste consecuencia es que la naturaleza maltratada se está volviendo cruel con aquel que debería ser su protector y como resultado quien sufre es la propia humanidad. Eje. Tormentas, temblores de tierra, inundaciones, fuegos, tsunamis.

  4. III.      CUIDAR DE LAS DEMÁS CRIATURAS

    1. Sal. 50:10 y 11 - “Porque mía es toda bestia del bosque, y los millares de animales en los collados. Conozco a todas las aves de los montes, y todo lo que se mueve en los campos me pertenece”.

      1.  ¡Qué declaración contundente es esta que Dios hace aquí! Todo le pertenece a Dios; los animales del bosque, las aves de los cielos, los peces de las aguas.

      2.  Si Dios es el creador de todo, es también el protector y sustentador. No obstante,  colocó en la tierra al ser humano para que fuera el mayordomo de su creación. Dios nos nombra su administrador. Nada es nuestro, pero él nos lo da para disfrutarlo, pero al mismo tiempo para protegerlo y cuidarlo.



    2. Apoc. 4:11- “Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas”.

      1. Este es el reconocimiento final de la soberanía divina. Esta declaración es hecha por todos los habitantes del universo. Solo cuidará la naturaleza de manera natural quien cree que Dios es el Creador. La protección del medioambiente es algo natural en el corazón de la persona transformada por Cristo, porque es una actitud de respeto hacia el Dios soberano que lo creó todo. Si sacamos a Dios de nuestras vidas, inútil será cualquier esfuerzo para conservar el medioambiente. Solo Dios es capaz de llevar al ser humano a vivir sin agredir a la naturaleza.






3.  ¿Por qué debemos cuidar nuestro medioambiente?


a. ¿Porque corremos el peligro de no dejar nada para nuestros nietos?  ¿Porque la naturaleza es Dios?  ¿Porque Dios cuida todo y no pide que cuidemos lo que él creó? Estas son preguntas que debemos considerar. Hay gente que cuida la naturaleza porque piensan que la naturaleza es Dios. Así piensan los panteístas.


4.  Nuestro motivo para cuidar la naturaleza tiene que ser nuestro amor por Dios, nuestro respeto por Dios, nuestro respeto por todas las cosas que Dios creó.


5.  Existe el peligro de pensar que el ser humano y los animales tienen los mismos derechos. Si veo a un niño muriendo de hambre y a un animal y solo tengo una  porción de alimento, ¿A quién debo alimentar? Naturalmente al ser humano.


6.  Dios es un Dios de equilibrio. Creó a los animales para estar al servicio del ser humano, pero al mismo tiempo para ser protegidos por éstos. Dios permitió comer algunos de los animales que él creó. Ver lista en Lev. 11 y Deut. 14.



  1. IV.      EL SÁBADO Y EL MEDIOAMBIENTE

    1. El sábado es el monumento de la creación y de nuestra redención. Éxodo 20:8 al 11 - “Acuérdate del sábado para santificarlo…    Leerlo. En Deut. 5:15 habla de nuestra redención.

    2. Dios une el mandamiento del sábado al tema de la creación. ¿Quién es el que nos dice que necesitamos dejar de trabajar en sábado y volver nuestros ojos al Creador? Naturalmente es Dios ¿Por qué lo hace? Para que no nos olvidemos que él es el Creador. Además, para que cuidemos la obra de la creación. Acuérdate dice Dios, o sea no te olvides. Si no guardamos el sábado corremos el peligro de olvidarnos que Dios es el Creador y como resultado poco nos importará la naturaleza.

    3. La observancia verdadera del sábado coloca dos condiciones en nuestro corazón:

      1.  La primera es la condición de pertenencia. No somos una burbuja de jabón llevada por el aire y que desaparece para siempre. Somos hijos de Dios.

      2.  La segunda condición es la responsabilidad de ser creados. Fuimos creados superiores a todo lo creado. David nos dice que “Fuimos hecho poco menor que los ángeles”. Por lo tanto, estemos conscientes de nuestra responsabilidad de hermano mayor, de ser inteligentes y cuidemos de las criaturas inferiores a nosotros.

      3. V.       MAYORDOMOS DE NUESTRA SALUD

        1. 1 Cor. 6:19, 20 – ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestro? Porque habéis sido comprado por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”.

        2. En la creación Dios estableció los ocho recursos naturales para gozar de una buena salud.

        3. Al salir de las manos del Creador, Adán y Eva no sabían lo que eran las enfermedades. No conocían el dolor, ni la muerte porque estas cosas son fruto de la entrada del pecado. Como consecuencia también son fruto de la negligencia humana en utilizar los ochos remedios naturales que viene desde el Jardín del Edén. Somos lo que comemos.

        4. Los ocho remedios naturales son los siguientes:

          1. El agua pura. Se sabe que el cuerpo está compuesto por casi 60% de agua. Sabemos que el agua es indispensable para la vida. Para que el organismo funcione adecuadamente necesita de agua ya que cada tejido, órgano, sistema, funciona a base de líquido. Se recomienda consumir por lo menos 8 vasos de agua al día. Durante el verano tenemos que aumentar esta cantidad.

          2. Descanso. Los buenos hábitos del descanso contribuyen a tener una mejor calidad de vida ya que cada célula del cuerpo necesita descansar por un periodo suficiente cada día. El descanso promueve la eficiencia mental y física del cuerpo reanimando las defensas del organismo. Además del descanso diario, Dios nos dio el sábado como descanso semanal.

          3. El ejercicio físico. Todos sabemos que el ejercicio físico es necesario, pero pocos le dedicamos tiempo para practicarlo, aunque sabemos que el ejercicio es vital para la preservación de la salud. Cuando realizamos el ejercicio físico hacemos que el corazón sea más eficiente, ya que bombea más rápido y se aumenta el ritmo respiratorio que permite a la sangre llevar más oxigeno al cerebro y a todos los órganos del cuerpo.

          4. La luz del sol. El sol es nuestra principal fuente de energía. Sin el sol no sería posible la vida. Es indispensable para que el organismo pueda producir vitamina “D” la cual es necesaria para la absorción del calcio. Las radiaciones solares también destruyen los gérmenes actuado como un desinfectante por lo que es necesario que se tomen baños de sol durante las primeras horas de la mañana o las últimas de la tarde

          5. Aire puro. La vida humana tuvo su inicio con el aliento de vida por parte de Dios y termina cuando respiramos por última vez. Necesitamos del oxígeno para preservar la vida. Ese oxígeno lo encontramos en el aire que respiramos y en la proporción adecuada.

          6. La alimentación saludable. 1 Cor. 10:31 – “Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo toda para la gloria de Dios”. Este es el factor que más influye en la salud. Es importante lo que comemos, cómo se preparan los alimentos y cuándo se los consume. El régimen del Edén era indudablemente el ideal para mantener la salud. Las cosas cambiaron a lo largo de la historia, pero el régimen original del Edén está probado que fue establecido por Dios; una dieta especial para un cuerpo humano creado por Dios. El nutricionista era Dios y él sabía lo que era mejor para el cuerpo que había diseñado y creado.

          7. Temperancia. La temperancia es la abstención de todo aquello que nos hace daño y la moderación de todo lo bueno.

          8. Confianza en Dios. La disposición mental afecta para bien o para mal el desempeño del organismo. Una persona depresiva, malhumorada, se la pasará más tiempo enferma que aquella que ve las cosas más positivas. La mayoría de las enfermedades físicas provienen de la mente. Los enfermos que desean sanarse tienen más posibilidades que aquellos que ya han perdido su esperanza. Por eso es necesario mantener un equilibrio entre la salud física, mental y espiritual. La paz que Jesús coloca en nuestro corazón es la octava fuente natural para nuestra salud.










VI. PRINCIPIOS DE MAYORDOMÍA



  1. 1.        Sant. 1:17 – “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”.   

    1.   Mayordomía o administración de la vida no es solo dinero. Este asunto no solo se relaciona con los diezmos y las ofrendas.  

    2.   El tema central de la mayordomía es el uso sabio, correcto y equilibrado de la vida, la salud, el tiempo, los recursos naturales y del dinero. La mayordomía es la ciencia de las 5 “Ts”: Tiempo, Talentos, Templo, Tesoros y Tierra. 

    3.   Mat. 25:14 al 30 – Nos habla de la parábola de los Talentos. Dios repartió a cada uno según sus capacidades. Dios reconoce que no todos tienen las mismas capacidades. A unos dio 5, 3 y 1. Dios espera que cada trabaje con lo que tiene y produzca ganancias para el reino de los cielos.




 


¿QUE CLASE DE MAYORDOMO ERES TÚ? ¿ESTÁS USANDO EL TALENTO O LOS TALENTOS QUE DIOS TE DIO?


 


Preparado por Marcos Bandas Acosta, Maestro Clase 17 (Balcón) – sábado 9 de marzo de 2013.